Para la gimnasta tijuanense Dominica Escartín, el presente año marca un punto de inflexión en su trayectoria deportiva. A sus 16 años, la atleta se encuentra en Santo Domingo, República Dominicana, para hacer su debut oficial en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, una competencia que no solo representa un desafío inmediato, sino que constituye el primer peldaño formal en su ambicioso proyecto rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Esta convocatoria representa la segunda vez que Escartín integra la Selección Mexicana de Mayores, un logro significativo dada su corta edad. Para la deportista, estar presente en esta justa regional es el inicio de un proceso meticuloso y extenso. En sus propias palabras, Dominica ha señalado que este debut es una de sus mejores experiencias y que su objetivo primordial es alcanzar alguna final, con la firme intención de intentar darle una medalla a México.
La gimnasta ha sido clara al respecto de sus aspiraciones a largo plazo. Aunque reconoce que el camino hacia la cita olímpica de 2028 es largo, asegura que con esta representación se siente más cerca de su meta. Para Escartín, los Juegos Centroamericanos y del Caribe actúan como el punto de partida de un ciclo de preparación que requerirá constancia y resultados consistentes en los próximos años, afirmando que ya se encuentra en el camino correcto.
En cuanto a su participación técnica en la competencia, la atleta informó que, mientras se aguarda la decisión final de la Federación Mexicana, ya tiene asegurada su presencia en las pruebas de salto y piso. Estas disciplinas serán el escenario donde la tijuanense buscará demostrar su capacidad técnica y competitiva frente a los mejores exponentes de la región.
Más allá de la competencia, el aspecto emocional ha jugado un papel fundamental en esta convocatoria. Escartín ha expresado que integrar la delegación mexicana ha sido un "mar de emociones", especialmente por la oportunidad de compartir equipo con Natalia Escalera, la gimnasta ensenadense y olímpica que ha sido una de sus mayores inspiraciones desde la infancia. La joven atleta recordó que, durante sus primeros años de entrenamiento, veía a figuras como Escalera como personas "inalcanzables", por lo que competir ahora a su lado representa un orgullo personal y una validación de que sus sueños pueden lograrse.
El equipo mexicano que se presenta en Santo Domingo está conformado por un grupo sólido que incluye, además de Dominica Escartín y Natalia Escalera, a las gimnastas Paulina Campos, Victoria Mata y Paulina Guerra. Juntas, buscarán poner en alto el nombre de México en la disciplina de la gimnasia.
La formación de Dominica Escartín ha estado ligada al sello de AGimnasia, el club dirigido por la jueza olímpica Andrea Gómez. Este centro de entrenamiento se ha consolidado como una cantera de talentos para el país, habiendo formado a gimnastas que han representado a México en campeonatos mundiales. Entre las atletas que han pasado por AGimnasia destacan nombres como Alexa Moreno, Amaranta Torres, Louise López, Nicole Castro, Jimena y Karla Retiz. Asimismo, el club ha impulsado a Stephanie Hernández, quien tuvo una participación destacada en los Juegos Olímpicos de la Juventud. El hecho de provenir de una escuela con tal trayectoria añade un respaldo técnico al desempeño de Escartín.
A pesar de que la noticia de su convocatoria llegó de último momento, la gimnasta manifestó sentirse profundamente orgullosa de representar a su país. Además, mencionó que ya ha realizado el cambio de categoría para el Campeonato Panamericano, lo que incrementa su entusiasmo por los retos venideros.
El calendario de la tijuanense no termina en Santo Domingo. Los Juegos Centroamericanos y del Caribe servirán como una vitrina crucial para evaluar su nivel actual. Esto es particularmente relevante ya que, en el próximo mes de octubre, se llevará a cabo el selectivo nacional en el Centro de Alto Rendimiento (CAR). Este torneo será determinante para definir quiénes representarán a México en el Campeonato Mundial, el cual tendrá como sede la ciudad de Rotterdam, en los Países Bajos. De este modo, el debut actual es solo el preludio de una temporada cargada de exigencias y metas internacionales.


