Ypané, Paraguay – Lo que debía ser un acto de amor y recuerdo se transformó en una pesadilla para una familia de Ypané, quienes denunciaron el vandalismo y desmantelamiento de la tumba de su padre en el cementerio local. La indignación es generalizada, y la denuncia expone una preocupante situación de inseguridad y abandono en el camposanto, donde, según testimonios, la presencia de delincuentes ha superado a la de los visitantes.
La familia, que cada lunes visitaba la última morada de su padre para honrar su memoria, se encontró con una escena desoladora: la tumba, construida con esfuerzo y cariño, había sido completamente despojada de sus azulejos y elementos decorativos. “Fue como revivir el dolor que vivimos cuando dejamos en este lugar a nuestro padre, pelaron la tumba que con tanto sacrificio hicimos”, relató, con la voz quebrada por la emoción, una de las hijas del fallecido a Crónica.
El panteón, más que un simple lugar de descanso, era un homenaje a la vida y la pasión de un hombre que dedicó su vida al camino. Su padre, un camionero de profesión, había encontrado en el transporte su vocación y su mayor alegría. Para recordarlo, la familia había colocado en el pequeño nicho un camioncito a escala con su control remoto, un símbolo tangible de su amor por el volante. Además, cada semana, dejaban una botella de Coca-Cola, su bebida favorita, un pequeño vicio que formaba parte de su identidad.
“Se llevaron todo, hasta los recuerdos. No solo robaron los azulejos, sino que se llevaron un pedazo de nuestro corazón”, lamentó la hija, visiblemente afectada. La familia se siente profundamente dolida por la falta de respeto hacia la memoria de su padre y por la impunidad con la que actúan los delincuentes en el cementerio.
Pero el vandalismo a la tumba de su padre no es un caso aislado. La familia denuncia una creciente ola de inseguridad en el cementerio de Ypané, donde los robos y asaltos a visitantes se han convertido en una constante. “Ni los muertos pueden descansar, ya no se respeta nada. Acá en el cementerio de Ypané es un peligro visitar a los difuntos, el cementerio está lleno de chespis”, expresó la mujer, utilizando el término local para referirse a los delincuentes.
Según los denunciantes, el cementerio se ha convertido en un refugio para personas en situación de calle y delincuentes, quienes utilizan los panteones como vivienda y realizan actividades ilícitas sin temor a ser descubiertos. “Estamos desprotegidos, muchos ya fueron asaltados cuando vienen a visitar a sus difuntos. Acá los delincuentes viven, usan los panteones como su casa y nadie hace nada. Ahora mismo hay más chespis que muertos en el cementerio”, denunció.
La falta de vigilancia y la ausencia de medidas de seguridad por parte de las autoridades municipales son las principales causas de esta situación. La familia ha realizado numerosas denuncias ante la Municipalidad de Ypané, solicitando la instalación de cámaras de seguridad y el aumento de la presencia policial en el cementerio, pero sus reclamos han caído en oídos sordos.
“Las autoridades no hacen nada, nos quejamos en la Municipalidad, pero no ponen vigilancia. En este cementerio hay más chespis que muertos. Se roban todo lo que hay, pero con lo que hicieron con la tumba de mi papá ya se pasaron. Suelen robar cruces y placas, pero pelar el panteón y llevar los azulejos ya es el colmo”, expresó con impotencia.
La indignación de la familia se suma a la de otros vecinos y visitantes del cementerio, quienes también se sienten inseguros y abandonados por las autoridades. Muchos temen acudir al camposanto para honrar a sus seres queridos, por temor a ser víctimas de robos o agresiones.
La situación ha generado un clima de tensión y desconfianza en la comunidad de Ypané, que exige a las autoridades municipales tomar medidas urgentes para garantizar la seguridad y el respeto en el cementerio. Los vecinos solicitan la instalación de cámaras de seguridad, el aumento de la presencia policial, la limpieza y el mantenimiento del camposanto, y la implementación de programas de prevención del delito.
El caso de la tumba vandalizada en Ypané es un reflejo de la creciente inseguridad que afecta a Paraguay y de la falta de compromiso de las autoridades para proteger a los ciudadanos y sus bienes. La familia del camionero fallecido espera que su denuncia sirva para despertar la conciencia de las autoridades y para que se tomen medidas concretas para evitar que este tipo de hechos se repitan. La memoria de su padre, y el descanso de todos los que yacen en el cementerio de Ypané, merecen respeto y protección. La comunidad espera una respuesta rápida y efectiva por parte de las autoridades municipales, que demuestre su compromiso con la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.


