El candidato a la Gobernación por Primero Santa Cruz, Guido Nayar, lanzó una contundente propuesta económica durante un foro organizado por la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco). Nayar instó al empresariado cruceño a liderar una recuperación económica y social del departamento, basada en la seguridad jurídica, la tecnificación productiva y una reforma radical al régimen de regalías, prometiendo un renacer cruceño financiado con sus propios recursos y sin recurrir a nuevos impuestos o cargas financieras para la población.
En un discurso enfocado en las necesidades del sector productivo, Nayar defendió la eliminación de impuestos considerados obsoletos y perjudiciales para la economía local, como el impuesto a la sucesión. Su propuesta central se centra en fortalecer el aparato productivo a través de la inversión en tecnificación y la garantía plena de la propiedad de la tierra, un aspecto que considera fundamental para atraer inversiones y fomentar el crecimiento económico.
El candidato subrayó la precaria situación de aproximadamente un millón de cruceños que trabajan en predios cuya tenencia está sujeta a decisiones gubernamentales cada cinco años. Esta inseguridad jurídica, según Nayar, limita severamente el acceso al crédito y a otras fuentes de financiamiento, obstaculizando el desarrollo y la expansión de las actividades productivas. “Si no hay propiedad consolidada, no hay inversión”, enfatizó, argumentando que la consolidación de la propiedad de la tierra es un requisito indispensable para impulsar el crecimiento económico sostenible.
Nayar presentó cifras que ilustran el potencial económico sin explotar de Santa Cruz. A pesar de contar con tres millones de hectáreas productivas actualmente, el departamento tiene un potencial que supera las 20 millones de hectáreas. Sin embargo, el marco normativo actual, según el candidato, frena esta expansión y restringe la competitividad de la región. Propuso una revisión exhaustiva de las regulaciones para eliminar barreras burocráticas y facilitar la inversión en el sector agropecuario y otros sectores productivos.
En el ámbito fiscal, Nayar se refirió al “déficit competencial” que asciende a 1.200 millones de bolivianos, argumentando que Santa Cruz no recibe los recursos que le corresponden en función de su contribución a la economía nacional. Propuso que el 50% de los recursos fiscales se quede en las regiones, como una medida para garantizar una distribución más equitativa de la riqueza y atender las necesidades de una población que se aproxima a los cuatro millones de habitantes.
La reforma al régimen de regalías es otro pilar fundamental de la propuesta de Nayar. El candidato planteó modificar la ley de regalías con un único artículo que beneficie a los nueve departamentos del país, buscando una solución que promueva la equidad y el desarrollo regional. Argumentó que el actual sistema de regalías es injusto y perjudica a las regiones productivas, limitando su capacidad de inversión y desarrollo.
Nayar también se comprometió a llevar a cabo una reestructuración administrativa profunda, basada en la profesionalización del servidor público. “El profesionalismo será garantía de buen gobierno”, afirmó, destacando la importancia de contar con funcionarios competentes y eficientes para gestionar los recursos públicos de manera transparente y responsable. Su visión es transformar la administración pública en una herramienta eficaz para el desarrollo económico y social del departamento.
El candidato se presentó como un hombre arraigado a la realidad productiva de Santa Cruz, enfatizando su experiencia como ganadero. “Soy ganadero antes que candidato a Gobernador”, declaró, buscando conectar con el sector productivo y transmitir un mensaje de cercanía y compromiso con las necesidades del campo. Esta declaración busca posicionarlo como un líder que entiende los desafíos y oportunidades del sector agropecuario, un motor clave de la economía cruceña.
En declaraciones previas, Nayar y otro candidato de Primero Santa Cruz, Alberto Alberti, criticaron la gestión actual de la Gobernación, afirmando que “hoy el gobernador solo administra pobreza”. Esta crítica refleja la percepción de que la actual administración no ha logrado impulsar el desarrollo económico y social del departamento, y que se ha limitado a gestionar los problemas sin ofrecer soluciones efectivas.
La propuesta de Nayar se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la situación económica de Santa Cruz, afectada por factores como la incertidumbre política, la falta de inversiones y la caída de los precios de los productos básicos. El candidato busca capitalizar este descontento ofreciendo una visión clara y ambiciosa para el futuro del departamento, basada en la seguridad jurídica, la tecnificación productiva y la descentralización fiscal.
La respuesta del empresariado cruceño a la propuesta de Nayar ha sido positiva en general, aunque algunos sectores han expresado cautela ante la viabilidad de algunas de sus propuestas, especialmente en lo que respecta a la reforma del régimen de regalías. Sin embargo, la mayoría de los empresarios coinciden en que es necesario implementar medidas urgentes para reactivar la economía cruceña y generar nuevas oportunidades de empleo y desarrollo.
La campaña electoral en Santa Cruz se presenta como una oportunidad para debatir las alternativas de desarrollo para el departamento. La propuesta de Guido Nayar, con su enfoque en la seguridad jurídica, la tecnificación productiva y la descentralización fiscal, se perfila como una de las más relevantes en este debate, y podría marcar el rumbo del departamento en los próximos años. El futuro económico y social de Santa Cruz está en juego, y la elección de la próxima Gobernación será crucial para definir el camino a seguir.


