Washington – En una escalada diplomática sin precedentes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la inminente interrupción de todo comercio con España, en represalia por la negativa del gobierno español a permitir el uso de sus bases militares para posibles operaciones contra Irán. La declaración, realizada durante una reunión con el canciller alemán Friedrich Merz, ha generado conmoción en los círculos políticos y económicos internacionales, y plantea serias interrogantes sobre el futuro de las relaciones transatlánticas.
“España ha sido terrible”, afirmó Trump con vehemencia, añadiendo que había instruido al Secretario del Tesoro, Scott Bessent, para “cortar todas las relaciones” con el país ibérico. “Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos nada con España”, sentenció el mandatario republicano.
La decisión de Trump se produce tras la reubicación de 15 aeronaves estadounidenses, incluyendo aviones de reabastecimiento en vuelo, desde las bases de Rota y Morón, en el sur de España. El gobierno socialista español, liderado por Pedro Sánchez, había previamente comunicado que no autorizaría el uso de sus instalaciones para apoyar posibles ataques contra Irán.
Además de la cuestión iraní, Trump criticó la negativa de España a cumplir con el compromiso de la OTAN de destinar el 5% de su Producto Interno Bruto (PIB) a gastos de defensa. “España no tiene absolutamente nada de lo que necesitemos”, declaró el presidente estadounidense, insinuando la posibilidad de imponer un embargo comercial completo.
“Todos los negocios relacionados con España, tengo el derecho de interrumpirlos. Embargos –hacer lo que yo quiera con eso– y podemos hacerlo con España”, enfatizó Trump, dejando claro su determinación de utilizar todas las herramientas a su disposición para presionar a Madrid.
Por su parte, Scott Bessent, el Secretario del Tesoro, se comprometió a ordenar al Representante de Comercio de los Estados Unidos y al Departamento de Comercio a iniciar investigaciones sobre las posibles sanciones económicas contra España. Bessent también argumentó que, a pesar de una reciente decisión de la Corte Suprema que limitaba el alcance de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), el fallo “reafirmó totalmente” la capacidad del presidente para imponer un embargo comercial completo bajo dicha ley.
La IEEPA, aprobada en 1977, ha sido utilizada en numerosas ocasiones para imponer sanciones a países como Irán, Rusia y Corea del Norte, restringiendo su acceso al sistema financiero estadounidense y controlando las exportaciones de tecnologías sensibles.
El gobierno español respondió rápidamente a las declaraciones de Trump, emitiendo un comunicado en el que instaba a Estados Unidos a respetar la autonomía de las empresas privadas, el derecho internacional y los acuerdos comerciales bilaterales entre Estados Unidos y la Unión Europea.
Madrid se mostró confiado en su capacidad para mitigar el impacto de un posible embargo comercial y apoyar a los sectores afectados, pero reafirmó su compromiso con el libre comercio y la cooperación económica con sus socios internacionales.
España es el mayor exportador mundial de aceite de oliva y también vende a Estados Unidos autopartes, acero y productos químicos. Sin embargo, analistas señalan que la economía española es menos vulnerable a las amenazas económicas de Trump que otras naciones europeas.
Datos recientes indican que Estados Unidos ha mantenido un superávit comercial con España durante los últimos cuatro años consecutivos, con un saldo positivo de 4.800 millones de dólares en 2025. Las exportaciones estadounidenses a España alcanzaron los 26.100 millones de dólares, mientras que las importaciones se situaron en 21.300 millones de dólares.
El canciller alemán Friedrich Merz, presente en la reunión, reveló que España está siendo presionada por otros países europeos para aumentar sus gastos en defensa. “Estamos tratando de convencer a España de que alcance el 3% o el 3,5% que acordamos en la OTAN”, explicó Merz. “Y como dijo el presidente, es correcto: España es la única que no está dispuesta a aceptarlo y estamos tratando de convencerlos de que esto forma parte de nuestra seguridad común, que todos debemos cumplir esos números”.
Las relaciones entre España y Estados Unidos han estado tensas en los últimos meses debido a una serie de desacuerdos, incluyendo la gestión de los flujos migratorios y la negativa de España a comprometerse a aumentar su gasto en defensa al 5% del PIB.
El primer ministro español, Pedro Sánchez, ha adoptado una postura crítica hacia las políticas de Trump y ha defendido una agenda progresista en Europa. Sánchez se ha negado a permitir que barcos que transportan armas a Israel atraquen en puertos españoles y ha anunciado planes para demandar a propietarios de plataformas de redes sociales por la difusión de contenido tóxico.
Además, Sánchez publicó un artículo de opinión en el New York Times en el que denunció la desinformación sobre la inmigración promovida por “líderes al estilo MAGA”.
La amenaza de Trump a España ha generado preocupación en la Unión Europea, donde se teme que pueda desencadenar una guerra comercial transatlántica. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha instado a ambas partes a buscar una solución diplomática al conflicto.
La situación plantea un desafío importante para la política exterior de Estados Unidos y podría tener consecuencias significativas para la economía global. La escalada de tensiones entre Washington y Madrid podría debilitar la alianza transatlántica y socavar la cooperación internacional en temas clave como la seguridad y el comercio.


