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Tractores en Rebelión: El Campo Decide el Futuro de Castilla y León

Mercosur, la nueva PAC y las tractoradas: ¿Mueven voto en Castilla y León?

Tractores en Rebelión: El Campo Decide el Futuro de Castilla y León

El aire huele a diésel y a preocupación en Castilla y León. A una semana de las elecciones autonómicas, las tractoradas y el descontento del sector agrario se han convertido en un factor determinante en la campaña electoral, amenazando con alterar los pronósticos y reconfigurar el mapa político de la comunidad. La protesta, que comenzó con la retirada simbólica de la bandera europea por parte del alcalde de Tórtoles de Esgueva, Moisés Castro (España Vaciada), ha escalado hasta convertirse en una movilización masiva que pone en jaque a los principales partidos políticos.

Castro, desde su “oficina” en el tractor, denuncia un pacto europeo que considera perjudicial para el sector primario, que representa el 5,5% de la riqueza de la comunidad. Su gesto, aparentemente aislado, ha resonado con fuerza entre los agricultores y ganaderos, que se sienten abandonados por las instituciones y traicionados por acuerdos comerciales como el de Mercosur. La frustración es palpable: “Sólo se acuerdan de los agricultores cuando toca echar la papeleta, esto nos quema bastante”, afirma el alcalde.

El malestar se materializó en enero con una imponente tractorada que congregó a 2.500 tractores en las calles de Valladolid, donde se quemaron peleles de paja con los rostros de políticos, incluyendo al presidente de la Junta y candidato a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco (PP). Las organizaciones agrarias (Asaja, UPA-Coag, UCCL) denuncian la difícil situación del sector, los recortes en la nueva PAC y la amenaza que supone el acuerdo con Mercosur para la competitividad de los productos españoles.

En este contexto, el Partido Popular, con una fuerte implantación en el medio rural y una histórica vinculación con el campo, se encuentra en una posición delicada. Mañueco se define a sí mismo como “el partido del campo” y presume de haber gestionado con éxito los desafíos de los últimos cuatro años: sequía, gestión del lobo, Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) y caída del precio del cereal. Sin embargo, sus cargos públicos se enfrentan a la dificultad de justificar el apoyo del PP europeo a Mercosur, un acuerdo que ha entrado en vigor tras la ratificación de Argentina y Uruguay.

La oposición, especialmente Vox, está exprimiendo este argumento, denunciando la incoherencia del PP y ofreciendo incluso un referéndum nacional sobre el acuerdo comercial. El PP se limita a defender un acuerdo que, según sus palabras, exige reciprocidad, seguridad y garantías para los productores y consumidores europeos.

El PSOE se encuentra en una situación similar. A nivel europeo, respalda el pacto de Mercosur, pero en Castilla y León se distancia y exige que no sea “un acuerdo de perdedores y ganadores”. Su candidato, Carlos Martínez, también rechaza los recortes de la nueva PAC 2028-2034, tras firmar una declaración institucional con las organizaciones agrarias. Sin embargo, estas medidas no son suficientes para calmar las críticas del campo castellano y leonés, que reprochan al Gobierno de España su apoyo a la Agenda 2030 y a políticas controvertidas como las recomendaciones de reducir el consumo de carne y azúcar.

En este escenario de descontento generalizado, Vox emerge como el único partido que no es señalado por los agricultores y ganaderos. Su voto a favor de elevar el acuerdo de Mercosur ante la justicia europea le ha granjeado un mayor apoyo entre los profesionales del campo. La formación de Santiago Abascal ha sabido capitalizar el descontento, utilizando un discurso cercano al sector primario y proponiendo soluciones concretas para sus problemas.

Los guiños de Vox al campo son evidentes: desde su lema “Siembra” en las pasadas elecciones autonómicas hasta las numerosas visitas al medio rural durante la campaña y la precampaña, pasando por las iniciativas en parlamentos y ayuntamientos contra la Agenda 2030, a favor de la caza y por una PAC con más fondos y menos burocracia. El candidato de Vox a la Presidencia, Carlos Pollán, se jactó de que su grupo parlamentario fue el único que salió a recibir a los agricultores en las tractoradas, reprochando a PP y PSOE que se limiten a decir que “Mercosur es una maravilla”.

Sin embargo, el PSOE y el PP contraatacan, criticando la vinculación de Vox con Trump y los aranceles a productos españoles, así como reprochando la gestión del anterior consejero de Agricultura, Gerardo Dueñas (Vox), a quien Mañueco ha calificado de “fracaso” y ha criticado por abandonar el gobierno a mitad de legislatura.

Más allá de los reproches mutuos, la incertidumbre es la nota dominante. Las encuestas sugieren que los populares y Vox podrían tener que llegar a un acuerdo para gobernar en coalición, pero el futuro del sector agrario sigue siendo incierto. Un campo sin relevo generacional y con escasos márgenes de beneficio observa de cerca, dispuesto a continuar la protesta si sus demandas no son atendidas.

El alcalde de Tórtoles de Esgueva, pese al pesimismo, no pierde la esperanza: “Espero que cambien muchas cosas, pero me temo que esto va a ser pan para hoy y hambre para mañana”. Sin embargo, confía en que, tras las elecciones, “algo positivo saldrá”. El futuro de Castilla y León, y del campo español, podría depender de ello. La próxima tractorada ya está en la mente de muchos.

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