Tereso Medina asume la dirección de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en un histórico cambio de estafeta, marcando el fin de una era corporativista y prometiendo una gestión basada en la transparencia, la unidad y la defensa de los derechos laborales en un contexto global en constante transformación. La elección, realizada en el 17 Congreso Nacional Ordinario de la CTM, se llevó a cabo sin contratiempos, con Medina obteniendo el respaldo de 95 de los 103 sindicatos con derecho a voto.
El dirigente sindical coahuilense, de 63 años de edad, sucederá a Carlos Aceves del Olmo, quien tras una década al frente de la central obrera, decidió apartarse por motivos de salud. Aceves no pudo asistir al congreso, pero su legado fue reconocido por Medina, quien destacó su “gestión de conducción, prudencia y defensa del trabajo”. Medina, en un gesto sin precedentes, ha asegurado que no buscará la reelección al término de su periodo sexenal, comprometiéndose a formar a las nuevas generaciones de líderes sindicales.
“Así como llegué de pie, pienso irme de pie, y mi primer trabajo será formar las nuevas generaciones de líderes”, declaró Medina en conferencia de prensa, enfatizando su intención de romper con la tradición de permanencia indefinida en el cargo que ha caracterizado a sus predecesores. Esta declaración representa un cambio significativo en la cultura de la CTM, que durante años ha sido criticada por su estructura jerárquica y su falta de renovación generacional.
La elección de Medina se produjo en un ambiente de celebración por los 90 años de la fundación de la CTM, un hito que se conmemoró por primera vez en un centro de convenciones empresarial, el salón Valparaiso, en lugar del tradicional edificio de la calle Vallarta. La celebración estuvo marcada por la música de batucadas, matracas y silbatos, simbolizando la energía y el entusiasmo de los trabajadores.
Uno de los pilares fundamentales de la nueva gestión de Medina será la defensa de los derechos laborales en un mundo cada vez más automatizado y globalizado. El dirigente sindical se ha comprometido a proteger a los trabajadores frente a la automatización, la robótica y la inteligencia artificial, garantizando una modernización que respete sus derechos. Asimismo, buscará la proyección internacional de la CTM y su participación activa en los debates globales sobre el futuro del trabajo.
En su discurso de toma de posesión, Medina delineó tres ejes principales para su gestión: la unidad, el orden institucional y la transparencia. “Vamos a ordenar la casa con disciplina, coordinación y respeto a los estatutos”, afirmó, prometiendo una gestión más eficiente y responsable. También anunció la creación de un Consejo Asesor Honorífico, que estará encabezado por Aceves del Olmo, y la incorporación de figuras prominentes como Abelardo Carrillo Zavala, Luis Echeverría Navarro, Rigoberto Ochoa, Juan Carlos Velasco, Sara Villalpaldo y Amadeo Murillo.
Además, Medina propuso la creación de cuatro nuevas Secretarías o carteras sindicales: Desarrollo Urbano, Enlace Institucional y Asuntos Multilaterales, Vinculación y Gobernanza Social, y la del Deporte. También anunció el aumento del número de Secretarios Generales Adjuntos de 10 a 11, buscando una mayor representatividad y eficiencia en la gestión de la central obrera.
La CTM, que representa a 4.5 millones de trabajadores, ha sido históricamente una fuerza importante en la política y la economía mexicana. Sin embargo, en los últimos años ha perdido influencia debido a la fragmentación del movimiento obrero y a la creciente informalidad laboral. Medina se ha propuesto revitalizar la CTM y recuperar su papel como defensor de los derechos de los trabajadores.
En este sentido, Medina ha dejado claro que la CTM no se aliará con ningún partido político, reafirmando su independencia y su compromiso con la defensa de los intereses de los trabajadores por encima de cualquier consideración partidista. “El corporativismo, para mí, cumplió su ciclo”, declaró, marcando una ruptura con el pasado y abriendo un nuevo capítulo en la historia de la CTM.
Entre las propuestas concretas de Medina se encuentra la revisión del Impuesto Sobre la Renta, especialmente en lo que respecta a las vacaciones, el aguinaldo y el reparto de utilidades, buscando una mayor justicia fiscal para los trabajadores. También se ha comprometido a impulsar un consejo laboral plural con representación sectorial y territorial, para llevar la voz obrera a la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y a los debates globales sobre el comercio internacional.
La elección de Tereso Medina representa un momento crucial para la CTM y para el movimiento obrero mexicano. Su compromiso con la transparencia, la unidad y la defensa de los derechos laborales, así como su promesa de no buscar la reelección, generan expectativas de un cambio positivo en la central obrera. El futuro de la CTM, y el de millones de trabajadores mexicanos, dependerá de la capacidad de Medina para cumplir sus promesas y revitalizar el movimiento obrero en un contexto global cada vez más complejo y desafiante. La presencia de figuras como el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, y representantes del sector empresarial en el congreso, subraya la importancia de este cambio de liderazgo y la necesidad de un diálogo constructivo entre los diferentes actores sociales para construir un futuro más justo y equitativo para todos los trabajadores.

