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El futuro de las pensiones en Perú vuelve a ser tema central de debate, con un nuevo proyecto de ley que propone un noveno retiro de hasta 4 UIT (S/ 22 mil) de las AFP. Sin embargo, en medio de esta discusión, muchas familias se preguntan qué sucede con los fondos acumulados en una AFP cuando el afiliado fallece y cómo acceder a esos recursos. La respuesta, según expertos, es que el dinero no se pierde, pero su destino depende de varios factores clave.
Joel Boza, gerente de Operaciones del Afiliado en Prima AFP, explica que el destino de los fondos depende principalmente de si el afiliado contaba con la cobertura del seguro de invalidez y sobrevivencia. “Los fondos de pensiones son intangibles y, cuando un afiliado fallece, el dinero no se pierde, sino que se entrega a sus beneficiarios acreditados”, afirma Boza.
Si el afiliado tenía el seguro vigente, el fondo se otorga mediante una pensión mensual a los beneficiarios legales. Estos incluyen al cónyuge o conviviente reconocido, hijos menores de 18 años, hijos mayores con invalidez total y permanente, hijos mayores de 18 años que sigan estudios de manera satisfactoria hasta los 28 años (siendo menores al momento del fallecimiento), y padres que cumplan con los requisitos de edad y dependencia económica o presenten invalidez. La pensión mensual se mantendrá mientras se cumplan las condiciones establecidas.
En caso de que el afiliado no contara con el seguro de invalidez y sobrevivencia, los beneficiarios que cumplan las condiciones también reciben una pensión mensual, pero esta solo se pagará hasta que se agote el monto acumulado en la cuenta individual. Esto significa que la pensión será de menor duración, dependiendo del saldo disponible.
Cuando no existen personas con derecho a pensión, es decir, no hay beneficiarios que cumplan con los requisitos legales, los fondos pasan a formar parte de la herencia del fallecido. En este caso, se entregan conforme a lo establecido en el testamento, si existe, o a la declaratoria de herederos, en caso de que no haya testamento. Este proceso legal determinará quiénes son los herederos legítimos y cómo se distribuirán los fondos.
Un aspecto crucial que destaca Boza es que “el derecho a reclamar la pensión o la herencia no prescribe ni caduca”. Esto significa que, incluso si el trámite no se realiza de inmediato, el dinero permanece en la cuenta individual hasta que un heredero o beneficiario lo solicite. La AFP conservará los fondos de manera segura hasta que se presente la documentación necesaria para su entrega.
Para aquellos que desean confirmar si una persona estuvo afiliada a una AFP, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ofrece un servicio de consulta gratuita en su página web. A través de este servicio, se puede solicitar una constancia de afiliación al SPP, lo que puede ser útil para iniciar los trámites correspondientes en caso de fallecimiento.
El debate sobre los retiros de fondos de las AFP continúa en el Congreso. El congresista Alfredo Pariona Sinche, de la Bancada Socialista, ha presentado un tercer proyecto para impulsar un noveno retiro de hasta 4 UIT. La propuesta busca autorizar de manera facultativa a todos los afiliados al Sistema Privado de Administración de Fondos de Pensiones a disponer de parte de su dinero acumulado para la jubilación.
El procedimiento propuesto para este nuevo retiro es similar al de los anteriores. Los afiliados deberán presentar su solicitud de manera física o virtual a la AFP que administra sus fondos. El desembolso se realizará en cuotas de hasta una UIT cada treinta días calendario, comenzando a los treinta días de presentada la solicitud.
Este nuevo intento de retiro de fondos de las AFP se produce apenas un mes después de que concluyera el plazo para solicitar el octavo desembolso. La persistencia de estas propuestas legislativas refleja la preocupación de muchos ciudadanos por su situación económica y la necesidad de acceder a sus ahorros previsionales.
Sin embargo, los expertos advierten sobre los riesgos de estos retiros extraordinarios, ya que pueden afectar la capacidad de los afiliados para generar una pensión digna en el futuro. La reducción de los fondos acumulados implica una menor rentabilidad y, por lo tanto, una pensión más baja al momento de la jubilación.
En resumen, la situación de los fondos de una AFP ante el fallecimiento del afiliado está protegida por la ley y garantiza que el dinero no se pierda. Se prioriza el pago a los beneficiarios legales, ya sea a través de una pensión mensual o como parte de la herencia. La transparencia y la información clara son fundamentales para que las familias puedan acceder a estos recursos de manera oportuna y eficiente. Mientras tanto, el debate sobre los retiros extraordinarios continúa, generando incertidumbre sobre el futuro del sistema de pensiones en Perú. Es crucial que los afiliados evalúen cuidadosamente las implicaciones de estos retiros antes de tomar una decisión, considerando sus necesidades presentes y su futuro financiero.


