La Fuerza Aérea del Perú (FAP) confirmó este lunes la peor noticia: el helicóptero Mi-17 desaparecido el domingo en la región de Pisco, Ica, fue encontrado en Chala Viejo, distrito de Chala, provincia de Caravelí, en Arequipa. La aeronave se estrelló, cobrándose la vida de las 15 personas que viajaban a bordo: 11 pasajeros y cuatro tripulantes. La confirmación llegó a través de un comunicado oficial publicado en la cuenta de X de la FAP, sumiendo al país en un profundo luto.
Según información obtenida por La República, entre las víctimas se encontraban familiares de coroneles de la FAP, lo que agrava aún más la tragedia. La pérdida de contacto con la aeronave se reportó el domingo 22 de febrero alrededor de las 4:20 p.m., según el primer comunicado emitido por la institución. Tras una intensa búsqueda que involucró a patrullas de fuerzas especiales y la Policía Nacional, los restos del helicóptero fueron localizados este lunes 23 de febrero.
Las imágenes que han circulado muestran los restos destruidos de la aeronave, evidenciando la magnitud del impacto. Testigos presenciales de la zona, en declaraciones a Latina, relataron haber visto el helicóptero sobrevolando a baja altura en el sector de La Caleta, momentos antes de escuchar un fuerte estruendo. "De repente, por la neblina, el helicóptero o el piloto no se percataron", afirmó uno de los testigos, describiendo los últimos instantes del vuelo.
La FAP confirmó el sensible fallecimiento de los 11 pasajeros y cuatro tripulantes, quienes se dirigían a Arequipa para cumplir labores de rescate y búsqueda, así como para brindar apoyo a la ciudadanía ante los desbordes, inundaciones y otros siniestros que azotan la Ciudad Blanca. Además, la aeronave tenía como misión apoyar a los cadetes de paracaidismo de la FAP.
En su publicación, la Fuerza Aérea expresó sus más sinceras condolencias y solidaridad a los familiares de las víctimas, lamentando profundamente la pérdida de sus compañeros de armas. Asimismo, se comprometió a brindar todo el apoyo necesario a los deudos y anunció la inmediata activación de la Junta de Investigación de Accidentes, con el objetivo de determinar las causas exactas del incidente. La FAP concluyó su mensaje uniéndose al duelo nacional por la pérdida de estos peruanos que servían al país.
Durante una conferencia de prensa ofrecida en la Base Aérea Las Palmas, el General FAP César Mendiola explicó los motivos por los cuales viajaban familiares de la FAP en el vuelo. "Son vuelos de acción cívica, pueden viajar personas de diversos órdenes: de las Fuerzas Armadas, funcionarios públicos, familiares", señaló. Aclaró que todos los viajes estaban debidamente normados y autorizados, y que algunos de los pasajeros se desplazaban por motivos personales a Arequipa.
El General Mendiola también abordó el tema del mantenimiento de la aeronave, asegurando que cada helicóptero pasa por un proceso riguroso antes de cada vuelo. "Y se le llama la nave 'operativa'", explicó. Subrayó que, cuando el transporte está en óptimas condiciones, el vuelo es seguro. Informó que la última revisión del helicóptero siniestrado se había realizado en noviembre de 2024, y que había acumulado aproximadamente 288 horas de vuelo. "La siguiente inspección mayor debería ser el 2031. Entonces tiene esa garantía de personal de mantenimiento aerotécnico de nuestra Fuerza Aérea", añadió.
Ante las preguntas sobre la presencia de niños a bordo, el General Mendiola declaró: "Son helicópteros utilitarios. En este caso, se desplazaban para cumplir misiones de apoyo a la lucha contra los desastres naturales; todo es de conocimiento. La ruta de la Panamericana Sur está bloqueada en diferentes puntos por activaciones de quebradas y es una manera de realizar acciones cívicas a través de nuestros vuelos. Le llamamos operaciones de transporte aéreo logístico y los familiares están autorizados; todos tienen su tarjeta de identidad de la Fuerza Aérea".
De acuerdo con el primer comunicado emitido por la Dirección de Información e Intereses Aeroespaciales de la FAP el domingo 22 de febrero, el helicóptero perdió contacto radial durante su trayecto de Pisco a Chala (Arequipa). Al verificar la pérdida de comunicación, la FAP activó de inmediato el Sistema de Búsqueda y Rescate (SAR), siguiendo los protocolos de seguridad aeronáutica establecidos, con el fin de localizar a los tripulantes y pasajeros.
Esta activación del SAR implicó el despliegue de medios aéreos de respuesta rápida y patrullas de fuerzas especiales terrestres, con el apoyo de la Policía Nacional del Perú de la región, hacia el último punto de localización geográfica registrada de la aeronave. Las labores de búsqueda se intensificaron durante toda la noche y la madrugada, hasta que finalmente se encontraron los restos del helicóptero en la zona de Chala Viejo.
La tragedia ha generado una profunda consternación en todo el país, y las autoridades han expresado sus condolencias a las familias de las víctimas. Se espera que la Junta de Investigación de Accidentes determine las causas del siniestro en las próximas semanas, con el fin de evitar que este tipo de tragedias se repitan en el futuro. La pérdida de estos 15 peruanos al servicio de su país es un duro golpe para la Fuerza Aérea del Perú y para toda la nación.


