ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 22 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Tegucigalpa en Alerta: Vendedores Ambulantes Exigen Respeto a sus Derechos

Vendedores ambulantes del Casco Histórico de Tegucigalpa hacen un llamado este jueves a las autoridades para que se les permita continuar trabajando en las condiciones que, aseguran, han sostenido durante los últimos años.La entrada Que les permitan trabajar, piden vendedores ambulantes del Casco Histórico de Tegucigalpa se publicó primero en Proceso Digital.

Tegucigalpa en Alerta: Vendedores Ambulantes Exigen Respeto a sus Derechos

Tegucigalpa – Los vendedores ambulantes del Casco Histórico de Tegucigalpa se encuentran en una situación de creciente tensión con la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), exigiendo el respeto a las condiciones de trabajo que, según afirman, han mantenido durante años. La situación ha escalado hasta el punto de solicitar una reunión urgente con el alcalde Juan Diego Zelaya o un representante designado, ante lo que consideran decisiones recientes que amenazan su sustento.

El reclamo central de los comerciantes se centra en el mantenimiento de los horarios de venta que fueron autorizados durante la administración del ex-alcalde Nasry Asfura. Lejos de solicitar nuevas concesiones o ampliaciones, los vendedores insisten en que simplemente se les permita continuar operando bajo las mismas reglas que se establecieron previamente. Argumentan que cualquier modificación o restricción en sus horarios de trabajo tendría un impacto devastador en la economía de sus familias, quienes dependen directamente de esta actividad para su supervivencia.

“No estamos pidiendo nada nuevo, solo que se nos permita seguir trabajando como lo hemos hecho hasta ahora”, declaró un representante de los vendedores ambulantes del Paseo Liquidámbar, quien prefirió mantener su identidad en reserva por temor a represalias. “Hemos cumplido con todos los acuerdos, hemos pagado nuestros impuestos y hemos contribuido a la economía de la ciudad. Ahora, de repente, nos vienen con restricciones que nos dejan sin forma de alimentar a nuestros hijos.”

La preocupación de los comerciantes radica en la incertidumbre que rodea las recientes decisiones de la AMDC. Si bien no se han especificado públicamente las medidas restrictivas que se están considerando, los vendedores temen que se implementen políticas que limiten su acceso a las calles del Casco Histórico, reduzcan sus horarios de venta o aumenten las tarifas que deben pagar por operar.

La situación se agrava por la falta de comunicación clara por parte de las autoridades municipales. Los vendedores afirman que no han recibido una explicación oficial sobre las razones detrás de las posibles restricciones y que sus intentos de establecer un diálogo con la AMDC han sido infructuosos. Esta falta de transparencia ha generado un clima de desconfianza y frustración entre los comerciantes, quienes se sienten ignorados y desatendidos por las autoridades.

“Nos sentimos engañados”, expresó otro vendedor ambulante. “Durante años, nos dijeron que éramos parte importante del Casco Histórico, que contribuíamos al turismo y a la economía local. Ahora, de repente, nos tratan como si fuéramos un estorbo. Necesitamos que el alcalde Zelaya se siente a hablar con nosotros y nos explique qué está pasando.”

Los vendedores ambulantes del Casco Histórico representan una parte fundamental del tejido social y económico de Tegucigalpa. Su actividad no solo genera ingresos para decenas de familias, sino que también contribuye a la vitalidad y el atractivo turístico del centro histórico de la ciudad. La implementación de medidas restrictivas que afecten su labor podría tener consecuencias negativas para la economía local y para la imagen de Tegucigalpa como un destino turístico atractivo.

Además, los comerciantes argumentan que su actividad se desarrolla de manera ordenada y respetuosa con las normas municipales. Afirman que han cumplido con todos los requisitos legales para operar, que mantienen sus puestos limpios y ordenados y que colaboran con las autoridades para garantizar la seguridad y el bienestar de los visitantes del Casco Histórico.

“Nosotros no somos invasores, somos trabajadores”, enfatizó un vendedor. “Pagamos nuestros impuestos, cumplimos con las normas y contribuimos a la economía de la ciudad. Merecemos ser tratados con respeto y dignidad.”

Ante la creciente tensión, los vendedores ambulantes han anunciado que intensificarán sus protestas y movilizaciones en los próximos días. Planean realizar marchas, plantones y otras acciones de presión para exigir una reunión urgente con el alcalde Zelaya y una solución justa a sus demandas.

La AMDC aún no ha emitido una declaración oficial sobre la situación. Sin embargo, fuentes internas de la alcaldía han revelado que se están considerando medidas para regular la actividad de los vendedores ambulantes en el Casco Histórico, con el objetivo de mejorar la fluidez del tráfico, garantizar la seguridad de los peatones y embellecer el centro histórico de la ciudad.

La clave para resolver esta crisis radica en el diálogo y la negociación. Es fundamental que la AMDC se siente a hablar con los vendedores ambulantes y escuche sus preocupaciones. Se deben buscar soluciones que permitan conciliar los intereses de todas las partes involucradas, garantizando el derecho al trabajo de los comerciantes y al mismo tiempo mejorando la calidad de vida de los habitantes y visitantes de Tegucigalpa.

La situación en el Casco Histórico de Tegucigalpa es un claro ejemplo de los desafíos que enfrentan las ciudades latinoamericanas en relación con la gestión del espacio público y la inclusión de los vendedores ambulantes en la economía formal. Es necesario adoptar políticas públicas que promuevan el desarrollo económico sostenible, la justicia social y el respeto a los derechos humanos.

La resolución de este conflicto no solo beneficiará a los vendedores ambulantes del Casco Histórico, sino que también sentará un precedente importante para la gestión del espacio público en otras ciudades de Honduras y de la región. Es hora de que las autoridades municipales reconozcan el valor de los vendedores ambulantes como agentes económicos y sociales y trabajen en conjunto con ellos para construir ciudades más inclusivas, equitativas y sostenibles.

Cobertura en Video