BUENOS AIRES – El presidente Javier Milei quedó relegado al octavo puesto en un reciente ranking de líderes latinoamericanos, según una encuesta realizada por CB Global Data, una firma de análisis de opinión pública con un historial de precisión en pronósticos electorales. El sondeo, que abarcó 18 países entre el 10 y el 15 del presente mes, con un margen de error de +/- 1,9% a 2,2%, revela un panorama regional donde el mandatario argentino no logra destacar como en otros estudios a nivel sudamericano.
La encuesta, basada en 18 encuestas paralelas con entre 2.004 y 2.630 ciudadanos por país, se centra en la imagen positiva de los presidentes. A diferencia de otros estudios, el bajo porcentaje de "no sabe / no contesta" no influye significativamente en los resultados, dado el alto nivel de conocimiento público de los mandatarios evaluados.
El primer lugar del ranking lo ocupa Nayib Bukele, presidente de El Salvador, con un impresionante 72,6% de imagen positiva. Bukele, conocido por su política de mano dura contra las pandillas y la delincuencia, ha ganado notoriedad internacional, incluyendo la reciente incautación de 6 toneladas de cocaína en un buque. Su popularidad se consolida como un factor clave en el panorama político regional.
En segundo lugar se encuentra Claudia Sheinbaum, la presidenta de México, con un 68,5% de valoración positiva. Proveniente de un partido de izquierda, Sheinbaum también mantiene un bajo nivel de rechazo, situándose por debajo del 30%.
La tercera posición, sin embargo, genera controversia. Daniel Ortega, el cuestionado presidente de Nicaragua, que lleva 18 años en el poder sin oposición significativa, obtuvo un 65,1% de imagen positiva, aunque con un 35,2% de rechazo. Su larga trayectoria y el contexto político autoritario en Nicaragua plantean interrogantes sobre la validez y representatividad de la percepción pública.
El resto de los primeros lugares lo ocupan Luis Abinader (República Dominicana, 54,8%), Rodrigo Chaves (Costa Rica, 53,2%) y Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil, 49,2%).
Milei se ubica en el octavo puesto, superado por Rodrigo Paz (Bolivia, 48,8%), pero con un balance negativo: 46,8% de imagen positiva frente a un 51,7% de rechazo. Este resultado contrasta con su posición en otros rankings regionales, donde a menudo se ha destacado como un líder de la derecha con mayor apoyo.
La encuesta revela una división en la percepción de los líderes sudamericanos. Mientras que Bukele y Sheinbaum gozan de un amplio respaldo popular, Milei enfrenta un panorama más desafiante, con un saldo negativo en su imagen pública.
Los siguientes puestos los ocupan Nasry Asfura (Honduras, 43,4%), Gabriel Boric (Chile, 43,2%), Santiago Peña (Paraguay, 42,9%) y Yamandú Orsi (Uruguay, 40,7%).
En el fondo de la tabla, todos los mandatarios presentan una imagen positiva inferior al 40%. José Jerí (Perú, 32,8%), recientemente destituido de su cargo, y Delcy Rodríguez (Venezuela, 23,7%), quien asumió el cargo tras la detención de Nicolás Maduro, cierran la lista. Rodríguez, en particular, registra el mayor nivel de rechazo (72,7%) y el menor nivel de apoyo (23,7%).
Otros líderes en la parte baja del ranking son Gustavo Petro (Colombia, 38,3%), Daniel Noboa (Ecuador, 36,8%), Bernardo Arévalo (Guatemala, 34,9%), José Mulino (Panamá, 31,6%).
El análisis de CB Global Data, liderado por Cristian Buttié, sugiere que la popularidad de los líderes latinoamericanos está influenciada por una variedad de factores, incluyendo políticas de seguridad, desempeño económico y el contexto político interno de cada país. La encuesta también destaca la importancia de la percepción pública en la estabilidad y legitimidad de los gobiernos.
El caso de Bukele, con su política de mano dura, demuestra que las medidas controvertidas pueden generar un amplio apoyo popular si se perciben como efectivas para combatir la delincuencia. Por otro lado, la situación de Milei, con un balance negativo en su imagen pública, plantea interrogantes sobre la efectividad de sus políticas y su capacidad para conectar con la ciudadanía.
La encuesta de CB Global Data ofrece una radiografía del panorama político latinoamericano, revelando las fortalezas y debilidades de los líderes regionales y los desafíos que enfrentan para mantener el apoyo popular. Los resultados sugieren que la percepción pública es un factor clave en la gobernabilidad y la estabilidad de la región.


