Un fuerte enfrentamiento verbal se produjo este domingo entre el presidente de la Nación, Javier Milei, y el exministro de Producción, José Ignacio de Mendiguren. El conflicto se originó durante la Exposición Rural de Palermo, donde el mandatario lanzó duras acusaciones contra el exfuncionario, quien posteriormente respondió a través de sus redes sociales cuestionando el modo en que el jefe de Estado ejerce su poder y el impacto de sus declaraciones en la calidad democrática del país.
El episodio tuvo lugar en el stand de Radio Mitre, ubicado dentro del predio de la muestra rural. Mientras Javier Milei participaba de una entrevista en el tráiler de la emisora, el presidente interrumpió su discurso al notar que De Mendiguren transitaba por el lugar, justo detrás del vidrio que separaba el estudio del público. En un gesto visible, Milei levantó el brazo y señaló al exministro, afirmando delante de los presentes que aquella persona "le hizo muchísimo daño a la Argentina".
Una vez que alguien en el estudio confirmó la identidad de quien pasaba por el lugar, el presidente intensificó sus descalificaciones. Milei aseguró que De Mendiguren "le cagó a los argentinos 30 mil millones de dólares". Al advertir que el exfuncionario lo miraba, el mandatario se dirigió directamente a él llamándolo "ladrón" y acusándolo de haber arruinado el país junto a Eduardo Duhalde y su grupo político, haciendo referencia a la gestión del expresidente.
En el marco de la misma entrevista, el presidente profundizó en sus argumentos económicos para justificar sus acusaciones. Milei sostuvo que, durante el año 2001, cuando la administración de Duhalde puso fin a la convertibilidad y eliminó la leyenda de billetes convertibles de curso legal, se le robaron a los ciudadanos argentinos 15 mil millones de dólares. Asimismo, señaló que Cristina Kirchner llevó a cabo una acción similar al extraer reservas del Banco Central por un monto de 10 mil millones de dólares. Según el cálculo del mandatario, la política ha robado un total de 45 mil millones de dólares a la Argentina en los últimos años, argumento que utilizó para fundamentar su impulso a la reforma de la carta orgánica del Banco Central.
Por su parte, José Ignacio de Mendiguren utilizó su cuenta de X para responder a los ataques. El exministro comenzó su descargo afirmando que "las ideas se defienden con hechos, no con insultos", y manifestó que, al igual que ha sucedido con otras personas en el pasado, en esta ocasión le tocó a él ser injuriado por el presidente. De Mendiguren subrayó que es contradictorio que Milei ataque a figuras públicas, considerando que algunas de las personas que fueron blanco de sus descalificaciones anteriormente forman parte actualmente de su gabinete ministerial.
El integrante del Frente Renovador expresó su preocupación por el daño que este tipo de expresiones causan a la investidura presidencial. Para el exfuncionario, es "triste" que la máxima autoridad política del país degrade su propia palabra y, consecuentemente, la democracia. Además, calificó como un acto de "cobardía" el hecho de que Milei lo atacara utilizando la exposición pública y el poder que le otorga su cargo, señalando que es penoso insultar a alguien que no posee el mismo "sillón" desde el cual responder.
En cuanto a las acusaciones económicas, De Mendiguren negó los cargos y sostuvo que no era necesario detenerse en tales afirmaciones. El exministro remarcó que, a lo largo de los diversos cargos públicos que ha desempeñado, no ha tenido "ni una sola causa ni denuncia" en su contra.
El conflicto también generó una reacción institucional por parte del Frente Renovador. El partido emitió un comunicado, firmado por su presidente Diego Giuliano, en el cual manifestó su "más enérgico repudio" hacia las palabras del presidente. El espacio político calificó el insulto a un exfuncionario como un "agravio inadmisible" que perjudica el debate público y degrada la palabra presidencial.
Desde el Frente Renovador plantearon que, si bien las decisiones de gobierno, las políticas públicas y las ideas pueden y deben ser objeto de debate, rechazan tajantemente el uso de la descalificación personal como herramienta de ejercicio del poder. En su comunicado, el partido recordó que Milei había dirigido cuestionamientos similares en el pasado contra figuras que hoy ocupan cargos clave, mencionando específicamente al ministro de Economía, Luis Caputo, y al jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Cabe recordar que José Ignacio de Mendiguren se desempeñó como ministro de Producción entre enero y octubre de 2002, periodo marcado por la devaluación posterior a los 11 años de convertibilidad. Además de su paso por el gabinete, fue presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) durante varios años, diputado nacional y funcionario en las gestiones de Cristina Kirchner y Alberto Fernández.

