El senador independiente Matías Walker ha intensificado la presión sobre el Gobierno central, insistiendo en la necesidad imperativa de implementar un veto aditivo dentro del megaproyecto destinado a la reconstrucción de la Región de Coquimbo. Esta zona ha sido severamente impactada por el reciente sistema frontal, lo que ha generado una urgencia legislativa y financiera para restablecer la infraestructura y la economía local.
En una reciente intervención concedida a radio Duna, el legislador fue enfático al descartar que sus gestiones respondan a una cruzada personal. Por el contrario, Walker subrayó que su postura se fundamenta en el altísimo costo económico y social que implicará volver a poner en pie a la región afectada. El senador aclaró que esta solicitud no representa una estrategia individual ni una "moneda de cambio" política, sino que es el resultado de un consenso regional.
Según detalló el parlamentario, la petición de incluir un veto aditivo en la ley de reconstrucción ha sido suscrita conjuntamente por otros parlamentarios y por los alcaldes de la Región de Coquimbo, quienes se han sumado a este requerimiento para asegurar que los recursos sean suficientes y oportunos.
El argumento técnico del senador se basa en los tiempos legislativos actuales. Walker señaló que, dado que el Ejecutivo ya introducirá un veto a la ley de reconstrucción y que existe un "tercer tiempo" debido a que el proyecto se jugará en el Tribunal Constitucional, existe una ventana de oportunidad. Este proceso en el Tribunal Constitucional se ha originado tanto por presentaciones de la oposición como por reservas de constitucionalidad que el propio Gobierno ha hecho sobre ciertos artículos.
En este contexto, el senador sostiene que es perfectamente viable que, durante las próximas dos semanas, se logre avanzar en una determinación preliminar del costo real que tendrá la reconstrucción de la Región de Coquimbo, integrando dicha información en el proceso legislativo vigente.
Como parte de sus acciones concretas, Matías Walker adelantó que durante la presente semana sostendrá una reunión clave con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. El objetivo de este encuentro será reforzar la postura unificada de los alcaldes y parlamentarios de la zona, transmitiendo la urgencia de no postergar la asignación de fondos.
Una de las mayores preocupaciones expresadas por el congresista es el riesgo de que la ayuda financiera se dilate excesivamente. Walker fue tajante al afirmar que lo peor que podría sucederle a la Región de Coquimbo sería tener que esperar hasta la Ley de Presupuesto 2027 para asegurar los fondos necesarios para la reconstrucción, lo que dejaría a la zona en una situación de vulnerabilidad prolongada.
Respecto a la naturaleza de los fondos, el senador fue muy claro al establecer una condición no negociable: los recursos deben ser "frescos" y extraordinarios. Walker recalcó que el financiamiento no puede provenir de los presupuestos ya asignados al gobierno regional, ya que dichos recursos están destinados a otros proyectos y necesidades ya programadas. En consecuencia, exige que el Gobierno central asigne partidas adicionales específicamente para esta emergencia.
El foco de la inversión debe centrarse, según el legislador, en garantizar la conectividad de la región, haciendo especial énfasis en la reparación de puentes y canales de riego. En este punto, Walker generó una controversia directa con el Ministerio de Agricultura. El senador señaló que, a pesar de que el ministro Jaime Campos afirmó que no hubo daños en los canales de riego, la realidad en el terreno es distinta.
El parlamentario aseguró que los pisqueros de la Región de Coquimbo han reportado daños efectivos en sus infraestructuras, contradiciendo la versión oficial del Gobierno. Por esta razón, el senador sostiene que la cuantía de los recursos necesarios es considerable, estimando que se requieren entre 400 y 500 millones de dólares para cubrir la totalidad de las necesidades de reconstrucción y asegurar la operatividad productiva de la zona.


