El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, concluyó una visita oficial a Venezuela este miércoles, marcando un hito en el creciente, aunque discreto, acercamiento entre Washington y las autoridades interinas venezolanas. La visita, confirmada tanto por el Comando Sur a través de su cuenta en X (antes Twitter) como por la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, se centró en la cooperación en materia de seguridad y estabilidad regional, según fuentes oficiales.
La delegación estadounidense, encabezada por el general Donovan y acompañada por la embajadora Laura F. Dogu y el Subsecretario de Guerra de los Estados Unidos, Joseph Humire, mantuvo “productivas reuniones” con representantes de las autoridades interinas venezolanas. El Comando Sur enfatizó en su comunicado su compromiso con “una Venezuela libre, segura y próspera para el pueblo venezolano”, reafirmando su dedicación a impulsar las Estrategias de Seguridad y Defensa Nacionales en colaboración con socios regionales.
La Embajada de Estados Unidos en Venezuela describió la jornada como “histórica”, destacando que el general Donovan se reunió con miembros de la Fuerza Conjunta estadounidense destacados en Caracas, responsables de la seguridad de las instalaciones de la embajada, y con socios interinstitucionales. La información revelada por la embajada apunta a un objetivo más específico: evaluar la seguridad, garantizar la implementación del plan de tres fases del gobierno del expresidente Donald Trump y avanzar hacia una Venezuela “alineada con los Estados Unidos”.
Este viaje se produce en un contexto de cambios significativos en la política estadounidense hacia Venezuela. Tras años de sanciones y aislamiento, la administración Biden ha mostrado señales de flexibilidad, buscando un diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro, aunque manteniendo su apoyo a la oposición. La visita del general Donovan sugiere que esta estrategia de acercamiento se extiende al ámbito de la seguridad y la defensa, buscando establecer canales de cooperación que podrían ser cruciales para la estabilidad regional.
La agenda de Estados Unidos hacia Venezuela, según fuentes diplomáticas, se centra en varios pilares fundamentales. En primer lugar, el apoyo a los procesos de gobernabilidad, entendidos como la promoción de elecciones libres y justas, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el respeto a los derechos humanos. En segundo lugar, el refuerzo de la seguridad, que implica la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y otras amenazas transnacionales que afectan a la región. Y, en tercer lugar, el avance en planes conjuntos definidos por la Casa Blanca, que incluyen la aplicación de estrategias de defensa y seguridad nacional y la articulación con socios regionales para fortalecer la estabilidad del país y su integración con Estados Unidos y otros aliados del continente.
La mención específica del plan de tres fases del gobierno de Trump es particularmente relevante. Este plan, diseñado durante la administración anterior, buscaba una transición política en Venezuela a través de una combinación de presión económica, diplomática y, potencialmente, militar. Aunque la administración Biden ha moderado algunos aspectos de este plan, la referencia a su implementación sugiere que la Casa Blanca aún considera viable la posibilidad de un cambio de régimen en Venezuela, aunque ahora a través de medios más sutiles y negociados.
La visita del general Donovan también podría interpretarse como una señal de preocupación por la creciente influencia de actores externos en Venezuela, como Rusia, China e Irán. Estos países han fortalecido sus lazos con el gobierno de Maduro en los últimos años, ofreciendo apoyo económico, militar y político. Estados Unidos podría estar buscando contrarrestar esta influencia, estableciendo una mayor presencia y cooperación con las autoridades interinas venezolanas.
Sin embargo, la naturaleza discreta de la visita y la falta de detalles sobre las reuniones sugieren que Washington está actuando con cautela. El gobierno de Maduro ha condenado en el pasado cualquier intento de injerencia extranjera en sus asuntos internos, y es probable que cualquier cooperación abierta con Estados Unidos sea vista como una traición por parte del régimen. Por lo tanto, es probable que la cooperación se lleve a cabo de manera encubierta, a través de canales informales y con un enfoque en áreas de interés mutuo, como la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.
La visita del general Donovan representa un paso importante en la evolución de la relación entre Estados Unidos y Venezuela. Si bien es poco probable que se produzca un cambio radical en la política estadounidense hacia Venezuela en el corto plazo, la apertura de canales de diálogo y cooperación en materia de seguridad podría sentar las bases para una mayor estabilidad y prosperidad en la región. El futuro de Venezuela sigue siendo incierto, pero la visita del jefe del Comando Sur sugiere que Estados Unidos está dispuesto a explorar nuevas vías para lograr sus objetivos en el país. La comunidad internacional observa atentamente estos acontecimientos, conscientes de que el destino de Venezuela tiene implicaciones importantes para toda la región.


