A pesar de las presiones económicas que enfrenta el país, el deseo de viajar sigue siendo el motor principal del descanso estival para los chilenos. Un reciente estudio del Target Group Index (TGI) realizado por Kantar IBOPE Media revela que un contundente 63% de la población considera que unas verdaderas vacaciones implican necesariamente un viaje, y un significativo 48% efectivamente se tomó un tiempo para viajar durante el último año. Estos datos confirman la resiliencia del turismo como parte fundamental de la cultura de descanso en Chile, incluso en un contexto de ajustes económicos y cambios en los patrones de consumo.
El estudio TGI profundiza en las tendencias que definen al viajero chileno contemporáneo, destacando la consolidación del transporte aéreo como el medio predilecto para explorar tanto el territorio nacional como destinos internacionales. Un impresionante 68% de quienes viajaron en el último año optaron por el avión, lo que subraya la importancia de la conectividad aérea para facilitar el acceso a diversas opciones de viaje. Esta preferencia por el avión se traduce en una búsqueda activa de destinos cercanos, culturalmente afines y con una buena oferta de vuelos, como lo demuestran los países sudamericanos más populares entre los chilenos: Brasil (11%), Argentina (10%) y Perú (8%).
Dentro del país, la aerolínea LATAM lidera el mercado con un 38% de uso, seguida de cerca por JetSmart y Sky, ambas con un 15%. La elección de aerolínea no es un asunto fortuito para el viajero chileno, sino que está fuertemente influenciada por factores clave como el precio (60%), la seguridad (34%) y la conveniencia de los horarios (32%). Esta combinación de prioridades revela un consumidor cada vez más informado, exigente y consciente de sus opciones, que busca maximizar el valor de su inversión en viajes.
La digitalización ha transformado radicalmente la forma en que los chilenos planifican y reservan sus vacaciones. Un abrumador 82% de los encuestados afirma que internet es una herramienta fundamental para organizar sus viajes, desde la búsqueda de información y la comparación de precios hasta la reserva de vuelos y alojamiento. El comercio electrónico se ha integrado de manera natural en la experiencia vacacional, con un 26% de los viajeros utilizando plataformas online para comprar pasajes y un 17% para reservar hoteles o paquetes turísticos. Esta tendencia hacia la planificación digital no solo facilita el proceso de viaje, sino que también empodera al consumidor al brindarle mayor control y flexibilidad.
Pero la digitalización no es la única tendencia que define al viajero chileno actual. El estudio TGI también revela una creciente búsqueda de destinos menos masivos y más auténticos. Un 52% de los encuestados declara preferir lugares poco conocidos, lo que abre un abanico de oportunidades para propuestas turísticas emergentes y alternativas. Esta inclinación por la exploración y el descubrimiento refleja un deseo de escapar de las multitudes y vivir experiencias más personalizadas y enriquecedoras.
Ignacio Mirchak, Country Manager de Kantar IBOPE Media Chile, explica que “estos datos del TGI muestran a un viajero chileno que sigue priorizando el viaje como experiencia, pero que toma decisiones cada vez más digitales y exploratorias. Hay una combinación interesante entre búsqueda de precio, planificación online y ganas de descubrir nuevos destinos”. Esta combinación de factores sugiere que el viajero chileno está evolucionando hacia un perfil más sofisticado y consciente, que busca equilibrar el costo, la comodidad y la autenticidad en sus elecciones de viaje.
El consumo durante las vacaciones también refleja patrones estacionales y preferencias específicas. Los productos asociados al verano y al calor son los más demandados, con el helado liderando la lista con un 67%, seguido por los refrescos o gaseosas (65%) y el agua envasada o mineral (64%). Estos datos confirman que el viaje y el tiempo libre están estrechamente vinculados a la búsqueda de placeres sensoriales y a la adaptación a las condiciones climáticas.
En resumen, el verano 2026 se perfila como un período de actividad turística sostenida, impulsada por un viajero activo, digital y abierto a nuevas experiencias. El viaje no solo sigue siendo vigente como parte esencial del descanso estival, sino que también se redefine en la forma en que se planifica, se vive y se consume durante el trayecto. La combinación de factores como la preferencia por el transporte aéreo, la planificación digital, la búsqueda de destinos menos masivos y el consumo de productos estacionales sugiere que el turismo chileno está en constante evolución, adaptándose a las nuevas tendencias y a las necesidades de un consumidor cada vez más exigente y consciente. El estudio TGI de Kantar IBOPE Media proporciona una valiosa radiografía de este panorama, ofreciendo información clave para las empresas del sector turístico que buscan comprender y satisfacer las demandas del viajero chileno contemporáneo. La industria deberá enfocarse en ofrecer opciones de viaje que combinen precio, seguridad, conveniencia y autenticidad, aprovechando al máximo las oportunidades que ofrece la digitalización y la creciente demanda de experiencias personalizadas.

