En un operativo coordinado entre diversas instancias de seguridad federales y estatales, las autoridades lograron la detención de Mario “N”, quien se desempeñó como comisario municipal de Tlayolapa, en el estado de Guerrero. El ex funcionario es señalado como presunto responsable del delito de privación de la libertad, cometido en agravio de diversos integrantes de la Fiscalía General de Justicia de dicha entidad federativa.
De acuerdo con la información proporcionada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la captura de Mario “N” fue el resultado de una serie de trabajos de investigación exhaustivos llevados a cabo por la Fiscalía General del Estado de Guerrero. Para la ejecución de la orden de aprehensión, se estableció una estrecha coordinación operativa que involucró al personal del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Policía Estatal.
Las investigaciones señalan que el ahora detenido no solo habría participado en los hechos relacionados con la privación de la libertad de los servidores públicos de la Fiscalía, sino que también posee vínculos directos con estructuras criminales que operan en la región. Específicamente, las autoridades identifican a Mario “N” como un integrante del grupo delictivo conocido como Los Ardillos.
Dentro de la organización criminal, se ha determinado que el ex comisario municipal fungía como un colaborador cercano de Benito “N”, alias “El Oso”. Según los reportes oficiales, Benito “N” es el jefe regional y de plaza de Los Ardillos, manteniendo una zona de influencia estratégica que abarca desde la región de la Costa Chica hasta la zona de la Montaña Baja de Guerrero. Esta estructura jerárquica sugiere que Mario “N” desempeñaba un papel relevante en el enlace entre el mando regional y las actividades operativas en su zona.
Además de los cargos por secuestro, las autoridades han vinculado al detenido con la organización de actividades disruptivas en vías de comunicación clave. Se considera que Mario “N” participaba activamente en la planificación y ejecución de movilizaciones y bloqueos realizados sobre la autopista del Sol. Dichas acciones se concentraron específicamente a la altura del entronque de Tierra Colorada.
Estas movilizaciones eran encabezadas por el abogado Daniel “N”, quien fue detenido previamente el pasado 17 de marzo. En aquel operativo, también participaron la Fiscalía General del Estado de Guerrero en coordinación con el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal. A Daniel “N” se le imputó el delito de privación de la libertad en agravio de servidores públicos, el mismo cargo que ahora enfrenta el ex comisario de Tlayolapa.
Tras su captura, Mario “N” fue puesto a disposición del Ministerio Público, instancia encargada de analizar las evidencias y determinar su situación jurídica definitiva en los próximos días.
Respecto al contexto del grupo delictivo involucrado, Los Ardillos mantienen una presencia consolidada en diversas regiones del estado de Guerrero, con especial énfasis en las zonas de La Montaña y La Montaña Baja. La organización criminal ejerce un control territorial significativo, dedicándose principalmente a la siembra, el cultivo y el trasiego de sustancias ilícitas.
La influencia de este grupo se extiende a municipios clave como Chilapa de Álvarez, Quechultenango y Tixtla, donde controlan las rutas y la producción de drogas. La detención de un ex funcionario municipal vinculado a este grupo representa un esfuerzo coordinado por desarticular las redes de colaboración entre el crimen organizado y antiguos servidores públicos en la entidad.

