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¡Policía corrupto en Huancayo! S/100 le costaron su placa

Agente fue denunciado por el padre del chofer intervenido, quien grabó el encuentro donde se habría pactado el soborno.

¡Policía corrupto en Huancayo! S/100 le costaron su placa

Huancayo, Perú – Un suboficial de la Policía Nacional del Perú (PNP), identificado como Cristhian Castañeda Manrique, de 28 años, fue dado de baja de la institución tras ser descubierto aceptando una coima de S/100 a cambio de no imponer una segunda papeleta a un conductor intervenido por presunto estado de ebriedad. El caso, que ha generado indignación en la región de Junín y pone en evidencia la persistente problemática de la corrupción en las fuerzas del orden, se desarrolló en la comisaría de Sapallanga, en Huancayo.

La denuncia se originó el lunes pasado, cuando Castañeda, quien laboraba en la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito, intervino a un conductor sospechoso de conducir bajo los efectos del alcohol. Dos días después, el suboficial contactó al padre del intervenido, no para informarle sobre el proceso legal correspondiente, sino para insinuar que podía imponer una sanción adicional. Sin embargo, también le ofreció una solución: “arreglar” el problema a cambio de una “voluntad”, en clara referencia a una coima.

Ante esta situación, el padre del conductor, en lugar de ceder a la extorsión, decidió denunciar el hecho ante las autoridades competentes. Con el objetivo de reunir pruebas contundentes, pactó un encuentro con el suboficial Castañeda y acordó entregarle la suma de S/100. Previamente, fotografió los billetes como evidencia del intento de coima.

El encuentro tuvo lugar el viernes 13 de febrero. Durante el registro personal al que fue sometido el agente, el dinero fue encontrado entre sus pertenencias. Según el acta de la diligencia, el billete cayó al suelo frente al oficial encargado de la comisaría, quien supervisaba el procedimiento. Ante la evidencia irrefutable, Castañeda no tuvo más opción que admitir su responsabilidad.

El suboficial optó por acogerse a la terminación anticipada de su vínculo con la PNP, evitando así un proceso penal más largo y complejo. Reconoció su culpabilidad ante la fiscal adjunta Enan Taipe Quispe, de la Segunda Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Huancayo, y se comprometió a pagar S/10.000 por concepto de reparación civil. De esta manera, logró evitar una posible pena de prisión.

La salida definitiva de Castañeda de la PNP se suma a una larga lista de casos de corrupción que han afectado a la institución en los últimos años. Este incidente, en particular, pone de manifiesto la vulnerabilidad de los ciudadanos ante las prácticas corruptas de algunos agentes del orden y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y sanción.

Según datos del Observatorio Anticorrupción de la Procuraduría Pública Especializada en Delitos de Corrupción del Perú, aproximadamente el 49,9% de los casos de corrupción policial están relacionados con coimas de tránsito. Esta cifra alarmante revela que las intervenciones de tránsito son un terreno fértil para la corrupción, donde los agentes de policía aprovechan su autoridad para obtener beneficios económicos ilícitos.

El caso de Castañeda también plantea interrogantes sobre la efectividad de los controles internos de la PNP y la necesidad de implementar medidas más rigurosas para prevenir y detectar actos de corrupción. La terminación anticipada, si bien implica la salida del agente de la institución, no necesariamente implica una investigación exhaustiva de sus posibles cómplices o la revisión de sus actuaciones anteriores.

La ciudadanía exige transparencia y rendición de cuentas por parte de las autoridades policiales. Es fundamental que se investiguen a fondo todos los casos de corrupción, se sancione a los responsables y se implementen medidas preventivas para evitar que estos hechos se repitan. La confianza en la PNP, una institución esencial para la seguridad ciudadana, se ve seriamente comprometida por este tipo de incidentes.

La fiscalía continuará con la investigación para determinar si Castañeda actuó solo o si formaba parte de una red de corrupción más amplia. Se analizarán sus movimientos financieros y se tomarán declaraciones a otros agentes de la comisaría de Sapallanga para esclarecer los hechos.

Este caso sirve como un recordatorio de que la lucha contra la corrupción es una tarea constante y que requiere del compromiso de todos los ciudadanos y de las autoridades competentes. La impunidad no puede ser una opción, y aquellos que abusen de su poder para obtener beneficios ilícitos deben ser castigados con todo el peso de la ley. La sociedad peruana merece una policía honesta y transparente, que proteja a los ciudadanos y garantice el cumplimiento de la ley.

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