El activista social Bolívar Loján Fierro ha lanzado una crítica constructiva, pero contundente, a la reciente visita del presidente Daniel Noboa a la provincia de Loja, señalando una desconexión entre la agenda gubernamental y las necesidades apremiantes de la región. En una entrevista exclusiva con Diario Crónica, Loján analizó la coyuntura política local, la relación entre el Ejecutivo y las autoridades, el polémico cierre de fronteras, el caso del asambleísta Juan Andrés González y el incipiente escenario electoral de cara a 2027.
Loján enfatizó que la visita presidencial no debe interpretarse como un mero acto protocolario, sino como una oportunidad crucial para traducir los ofrecimientos del gobierno en soluciones tangibles. La provincia de Loja, según el activista, enfrenta desafíos urgentes en tres áreas clave: conectividad digital, infraestructura vial y calidad de la educación. La limitada cobertura de internet en varios cantones de la provincia impide el acceso a oportunidades educativas y económicas, mientras que el deterioro de las vías de comunicación dificulta el transporte de productos agrícolas y el acceso a servicios básicos. En cuanto al sistema educativo, Loján señaló la existencia de brechas significativas que requieren una inversión prioritaria para garantizar una formación de calidad para todos los estudiantes lojanos.
La coordinación entre el gobierno central y las autoridades locales es otro punto crítico señalado por Loján. A su juicio, una relación fluida y colaborativa es esencial para abordar los problemas de la provincia de manera efectiva. Sin embargo, lamentó la falta de armonía incluso entre los propios asambleístas, lo que dificulta la construcción de consensos y la implementación de políticas públicas coherentes. “Es fundamental mantener una buena relación institucional, más allá de las diferencias políticas”, expresó Loján, subrayando que el diálogo es la herramienta más poderosa para alcanzar resultados beneficiosos para la ciudadanía.
El cierre de fronteras, una medida adoptada por el gobierno en el contexto de la lucha contra la delincuencia, también fue objeto de análisis por parte del activista. Loján consideró que la decisión se tomó sin un análisis exhaustivo de sus posibles consecuencias, especialmente en una provincia fronteriza como Loja, donde el comercio transfronterizo es una fuente importante de ingresos para muchas familias. Según su percepción, existe un sentimiento crítico hacia el presidente Noboa en la provincia, aunque este sentimiento parece ser menos pronunciado en la capital cantonal. Esta tendencia, según Loján, se evidenció en los resultados de la última consulta popular, donde la provincia no respaldó de manera unánime las propuestas del gobierno.
El caso del asambleísta Juan Andrés González, suspendido por nueve días y enfrentando un informe del Comité de Ética que recomienda su destitución, generó un debate apasionado. Loján criticó el uso de términos como “narcoterrorista” o “terrorista” en el debate político, argumentando que estos adjetivos se emplean con ligereza y contribuyen a polarizar la sociedad. “Siempre se puede discrepar, pero con respeto, discerniendo entre el insulto y el adjetivo”, afirmó, advirtiendo que es necesario poner límites al lenguaje confrontativo.
Sin embargo, Loján también fue enfático en señalar que el poder no debe utilizarse como herramienta de persecución. “Yo tengo mis diferencias, pero si hay un caso de abuso contra Juan Andrés, seré el primero en levantar la bandera para defenderlo”, puntualizó, demostrando su compromiso con la defensa de los derechos individuales y el debido proceso.
En cuanto a la suspensión de nueve días, Loján opinó que la medida podría tener el efecto contrario al deseado, otorgándole mayor protagonismo al asambleísta lojano y endureciendo la postura de su bancada, Revolución Ciudadana. Sobre una eventual destitución, consideró que sería una sanción excesiva. “La destitución de un asambleísta es como la muerte política”, sostuvo, agregando que si alguien se siente ofendido, lo ideal es resolverlo con respeto y a través de los mecanismos legales establecidos. Aun así, reconoció que existen abusos de lado y lado entre ambas bancadas legislativas, lo que contribuye a la desconfianza de la ciudadanía en la clase política.
De cara a las elecciones seccionales de 2027, Loján advirtió que ya se habla de más de una docena de posibles aspirantes a la Alcaldía de Loja, cada uno con distintas propuestas y promesas. Sin embargo, enfatizó que más allá de los ofrecimientos, la prioridad debe centrarse en resolver los problemas urgentes relacionados con los servicios básicos, como el agua potable, la recolección de basura y el mantenimiento de las vías públicas, así como en promover el desarrollo integral de la ciudad, generando oportunidades de empleo y mejorando la calidad de vida de todos los lojanos.
Loján concluyó su análisis con un llamado a la reflexión y a la acción. Instó al gobierno central a escuchar las voces de la provincia de Loja y a trabajar en conjunto con las autoridades locales para construir un futuro mejor para todos los ciudadanos. Asimismo, exhortó a los políticos a dejar de lado las diferencias ideológicas y a priorizar el bienestar de la comunidad. La provincia de Loja, según Loján, merece un trato justo y equitativo, y sus habitantes merecen tener acceso a las mismas oportunidades que los demás ciudadanos del país. La visita del presidente Noboa, en definitiva, debe ser vista como un punto de partida para un diálogo constructivo y una colaboración efectiva, y no como un simple ejercicio de propaganda política. El futuro de Loja está en juego, y es hora de que todos los actores involucrados asuman su responsabilidad y trabajen juntos para construir un futuro más próspero y equitativo para todos.


