Los mercados globales mostraron una actividad moderada este martes, con Wall Street cerrando con ligeras ganancias mientras los inversores permanecían cautelosos ante el desarrollo de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, y las conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania. La jornada estuvo marcada por la volatilidad, especialmente en el sector tecnológico, que logró revertir pérdidas iniciales para impulsar al alza los principales índices de Nueva York. Sin embargo, la situación en Japón contrastó fuertemente, con una caída significativa en el Nikkei debido a la reciente contracción económica del país.
En Estados Unidos, el S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones ganaron un modesto 0,1% cada uno. La recuperación del sector tecnológico fue crucial para este resultado, con Nvidia y Apple liderando el rebote y compensando las bajas de gigantes como Microsoft y Oracle. El sector financiero también contribuyó positivamente, impulsado por el buen desempeño de Goldman Sachs y JPMorgan Chase.
La semana anterior, los mercados habían experimentado una ola de ventas, especialmente en empresas de software, corredurías y empresas de transporte, debido a la creciente preocupación por el impacto de la inteligencia artificial en los modelos de negocio existentes. Esta tendencia había provocado la peor semana para los principales índices de Wall Street desde mediados de noviembre. Sin embargo, este martes se observó una estabilización, aunque la incertidumbre persiste.
La atención de los inversores se centra ahora en el informe sobre el gasto en consumo personal, el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal (Fed). Se espera que este informe, que se publicará en los próximos días, proporcione información clave sobre la dinámica de precios y, por ende, sobre las posibles decisiones de la Fed en cuanto a las tasas de interés. El mercado anticipa una desaceleración de la inflación, lo que podría allanar el camino para futuros recortes en las tasas.
De hecho, los operadores están descontando una reducción de 25 puntos básicos en junio, con una probabilidad del 63%, un aumento significativo con respecto al 49% registrado hace una semana, según la herramienta FedWatch de CME. Esta expectativa refleja la creciente creencia de que la Fed podría comenzar a flexibilizar su política monetaria en los próximos meses.
En Europa, el panorama fue más positivo, con el índice STOXX 600 subiendo un 0,5%. El índice de referencia de Suiza alcanzó un máximo histórico, impulsado por el buen desempeño de los sectores bancario, sanitario e inmobiliario. Los bancos crecieron un 1,3%, las acciones del sector sanitario subieron un 1,4%, alcanzando su nivel más alto desde septiembre de 2024, y el índice del sector inmobiliario avanzó un 1,8%, llegando a su punto más alto desde octubre.
La geopolítica también tuvo un impacto significativo en los mercados europeos. El anuncio de que Estados Unidos e Irán habían llegado a un acuerdo sobre los "principios rectores" durante la segunda ronda de negociaciones nucleares indirectas generó un alivio en los mercados, aunque la cautela persiste. Asimismo, el inicio de las negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia, mediadas por Estados Unidos, en Ginebra, centró la atención en la controvertida cuestión del control territorial.
En respuesta a estos acontecimientos, las acciones del sector de defensa cayeron un 0,2%, mientras que las acciones del sector energético descendieron un 0,6%, en línea con una baja del crudo Brent de más de un 1%. El sector de materiales básicos también se vio afectado, descendiendo un 1,6% debido a la debilidad de los precios del oro, la plata y el cobre.
La situación en Japón fue la más preocupante. Después de experimentar una contracción económica por primera vez en seis trimestres –una reducción del 0,4% durante el tercer trimestre debido a la caída de las exportaciones, exacerbada por los aranceles estadounidenses impuestos por el gobierno de Donald Trump–, el Nikkei retrocedió un 0,42%.
El yen japonés se debilitó un 0,1% frente al dólar, situándose en 153,30 por dólar. La primera ministra Sanae Takaichi se enfrenta a la presión de implementar un estímulo fiscal más agresivo para impulsar la economía, mientras que el Banco de Japón (BOJ) se prepara para reunirse en marzo para decidir sobre las tasas de interés, que se prevé que se mantendrán bajas.
Los analistas de NAB señalan que las expectativas de subida de tasas por parte del BOJ han disminuido ligeramente tras los datos del Producto Interno Bruto (PIB), con solo 4 puntos básicos previstos para la reunión de marzo y 16 puntos básicos para abril. La publicación de los datos de inflación en Japón esta semana será crucial para determinar si la situación económica del país se deteriora aún más o si se produce una recuperación.
En resumen, los mercados globales se encuentran en una situación de incertidumbre, con la geopolítica y la inflación como los principales factores que influyen en el comportamiento de los inversores. La publicación de los datos de inflación en Estados Unidos y Japón, así como el desarrollo de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y Rusia y Ucrania, serán clave para determinar la dirección de los mercados en las próximas semanas. La cautela sigue siendo la norma, y los inversores están buscando señales claras antes de tomar decisiones más arriesgadas.


