Ciudad de México – La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Cervantes han presentado formalmente el Observatorio del Español para América Latina y el Caribe (Oealc), una iniciativa ambiciosa destinada a reconfigurar el estudio y la comprensión del español, priorizando las dinámicas y la riqueza lingüística de la región latinoamericana. El lanzamiento, celebrado este lunes en la capital mexicana, marca un punto de inflexión en la investigación y el análisis del idioma, buscando activamente contrarrestar las tendencias centralistas y promover una visión más equitativa y representativa del español global.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, delineó el alcance del Oealc, enfatizando su propósito fundamental: analizar, documentar e interpretar la evolución del español en Latinoamérica, hogar de más del 90% de los más de 500 millones de hispanohablantes en el mundo. La plataforma no se limitará a la gramática o la sintaxis, sino que explorará la enseñanza y el aprendizaje del idioma, su presencia en los medios de comunicación, la producción científica, la traducción, su adaptación a los entornos digitales y su interacción con otras formas de expresión cultural.
Lomelí Vanegas subrayó la importancia estratégica de América Latina y el Caribe, no solo como el principal reservorio de hablantes de español, sino también como el epicentro de las dinámicas que determinarán el futuro del idioma. “El Observatorio surge desde la región para generar conocimiento con proyección mundial”, afirmó, destacando la necesidad de un análisis lingüístico que refleje la realidad y la influencia de Latinoamérica. El rector enfatizó que el español es un ente vivo, en constante transformación, moldeado por los movimientos migratorios y las nuevas formas de comunicación, y que no puede ser reducido a normas rígidas o a un patrimonio inmutable.
Por su parte, Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, acogió con entusiasmo la creación del Oealc, instando a una ruptura con cualquier forma de “imperialismo lingüístico”. García Montero fue contundente al señalar que los hablantes de español en España representan apenas el 8 o 9% del total mundial, lo que hace que cualquier intento de centralización o imposición de normas sea, en su opinión, “ridículo”. Celebró la colaboración con la UNAM, reconociendo el peso demográfico y lingüístico de México, que alberga cerca del 20% de los hispanohablantes nativos del planeta.
El director del Instituto Cervantes aprovechó la ocasión para resaltar la importancia de fortalecer la cooperación entre Europa y América Latina en un contexto global marcado por el retroceso de los valores de libertad, diversidad y multilateralismo. Alertó sobre la creciente tendencia a imponer identidades cerradas y a privilegiar la ley del más fuerte, lo que amenaza la igualdad y el respeto a las diferencias culturales.
Fernando Rodríguez Guerra, director académico del Oealc, reforzó la idea de que Latinoamérica constituye el “núcleo demográfico y dinámico del español”, desmintiendo la percepción de la región como una mera “periferia lingüística”. Esta centralidad demográfica, argumentó, conlleva una responsabilidad académica y política en la producción de conocimiento sobre el idioma. Rodríguez Guerra lamentó que, a pesar de la abundante producción académica sobre el español en Latinoamérica, esta ha sido históricamente dispersa y carente de una observación integrada y continua.
En su primera fase, el Observatorio priorizará el estudio de la enseñanza del español como lengua extranjera y a comunidades indígenas, reconociendo la necesidad de abordar las particularidades lingüísticas y culturales de estos grupos. Esta línea de investigación busca promover una enseñanza del español más inclusiva y sensible a la diversidad lingüística de la región.
Anel Pérez Martínez, directora del Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE), enfatizó que el español, si bien une a millones de personas, también ha sido históricamente un instrumento de desigualdad. Pérez Martínez planteó la necesidad de analizar el uso del idioma en contextos fronterizos y sociales diversos, destacando cómo el lenguaje refleja las realidades específicas de la región. Citó como ejemplos el uso de términos como “desaparecido” o “feminicidio”, que encapsulan las tragedias y los desafíos sociales que enfrenta Latinoamérica.
El Oealc tendrá su sede en el CEPE y se integrará con el Observatorio Global del Español del Instituto Cervantes, que ya cuenta con una extensa red de colaboración en más de 100 ciudades de 50 países. Esta articulación permitirá al Oealc acceder a una amplia base de datos y recursos, así como establecer vínculos con investigadores y expertos de todo el mundo.
La creación del Oealc representa un paso significativo hacia una comprensión más profunda y equitativa del español, reconociendo la vitalidad y la influencia de Latinoamérica en la evolución del idioma. La iniciativa promete generar un impacto duradero en el campo de la lingüística, la educación y la cultura, promoviendo un diálogo intercultural más enriquecedor y respetuoso. Se espera que los resultados de las investigaciones del Observatorio contribuyan a la formulación de políticas lingüísticas más inclusivas y a la promoción de una identidad latinoamericana más fuerte y cohesionada. El futuro del español, según los impulsores del Oealc, se escribe hoy en Latinoamérica.


