Costa Rica amaneció este domingo con un marcado descenso en las temperaturas, producto del empuje frío N.° 14 que impacta el Caribe y fortalece los vientos alisios en el territorio nacional. Las zonas montañosas fueron las más afectadas, registrando valores térmicos por debajo de los 10 °C, mientras que el Valle Central experimentó un amanecer fresco y ventoso. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) ha emitido alertas y recomendaciones a la población ante la persistencia de estas condiciones climáticas.
El frío más intenso se sintió en las cumbres volcánicas. El volcán Irazú, uno de los puntos más altos del país, alcanzó una temperatura mínima de 1,6 °C, convirtiéndose en el lugar más frío registrado durante la madrugada. No muy lejos, el volcán Turrialba reportó 2,4 °C, confirmando la severidad del descenso térmico en estas elevaciones. El Cerro de la Muerte, conocido por sus bajas temperaturas, no fue la excepción, con un mínimo de 3,5 °C.
En el Valle Central, la sensación de frío fue generalizada, aunque menos extrema que en las montañas. Sectores como Rancho Redondo, Cartago, Paraíso y las zonas altas de Heredia registraron temperaturas mínimas entre los 10 °C y los 13 °C. Los habitantes de estas áreas debieron recurrir a abrigos, cobijas y bebidas calientes para mitigar el impacto del frío. Incluso en las inmediaciones del Aeropuerto Juan Santamaría, donde la influencia del viento y la menor nubosidad nocturna suelen moderar las temperaturas, la mínima se situó cercana a los 18 °C.
Las regiones del Caribe y la zona norte también experimentaron descensos térmicos, aunque menos pronunciados que en el Valle Central y las zonas montañosas. Las temperaturas mínimas en estas áreas oscilaron entre los 13,4 °C y los 20 °C, con valores más bajos en los sectores montañosos y cercanos a las cordilleras. La humedad proveniente del mar Caribe contribuyó a que la sensación de frío fuera más intensa en algunas localidades.
El Pacífico norte, por su parte, mantuvo condiciones más templadas durante la noche, con mínimas entre 18 °C y 22 °C. Sin embargo, los fuertes vientos que soplaron en la región reforzaron la sensación de frío, especialmente en las zonas abiertas y elevadas. El IMN ha advertido sobre la posibilidad de ráfagas de viento que podrían superar los 100 kilómetros por hora (km/h) en la cordillera de Guanacaste, y entre 50 y 60 km/h en otras cordilleras y partes bajas de la provincia.
El pronóstico para este domingo indica que el ambiente fresco y ventoso persistirá en todo el país. Las temperaturas mínimas seguirán siendo bajas durante la mañana, con valores inferiores a los 17 °C en el Valle Central y menores a los 10 °C en las montañas del centro del país. Las temperaturas máximas no se espera que superen los 25 °C en la Gran Área Metropolitana (GAM).
Además del frío, se prevén lluvias débiles ocasionales y lloviznas en las montañas de Limón y la zona norte, asociadas al ingreso de humedad desde el mar Caribe. Estas precipitaciones podrían intensificar la sensación de frío en estas regiones.
Las autoridades recomiendan a la población tomar precauciones para protegerse del frío, especialmente a los niños, los ancianos y las personas con enfermedades respiratorias. Se aconseja vestir ropa abrigada, consumir alimentos nutritivos y mantenerse hidratado. También se recomienda evitar la exposición prolongada al frío y, en caso de presentar síntomas de hipotermia, buscar atención médica de inmediato.
El IMN continuará monitoreando la situación climática y emitirá actualizaciones en caso de cambios significativos. Se insta a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a seguir las recomendaciones de las autoridades.
Este episodio de frío extremo es una muestra de los efectos del cambio climático en Costa Rica. Si bien el país se caracteriza por su clima tropical, en los últimos años se han registrado eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes e intensos, como sequías prolongadas, inundaciones y olas de frío. Estos fenómenos ponen en riesgo la salud de la población, la seguridad alimentaria y la infraestructura del país.
La adaptación al cambio climático es un desafío urgente para Costa Rica. Es necesario implementar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, promover el uso de energías renovables y fortalecer la resiliencia de las comunidades ante los impactos del cambio climático. La colaboración entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil es fundamental para lograr un futuro sostenible para Costa Rica.
El impacto del frío también se ha sentido en el sector agrícola, especialmente en las zonas de altura, donde las bajas temperaturas podrían afectar los cultivos de hortalizas, frutas y café. Los agricultores han tomado medidas para proteger sus cosechas, como cubrir los cultivos con plásticos y utilizar sistemas de riego para evitar la congelación. Se espera que las pérdidas económicas sean significativas si el frío persiste durante varios días.

