El Chifa Titi, un nombre sinónimo de calidad y tradición en la gastronomía chino-peruana, ha dado un paso audaz al inaugurar un nuevo local en La Molina, marcando un hito en su trayectoria que se remonta a los años 50. Este lanzamiento coincide con el inicio del Año Nuevo Chino, un ciclo de renovación y progreso que refleja la filosofía del restaurante: honrar el pasado mientras se abraza el futuro.
La historia del Chifa Titi comenzó en la calle Capón, con un modesto local fundado por William “Titi” Chan y su esposa Juana Chin. Sus inicios fueron humildes, con mesas y sillas construidas por sus propias manos, pero su dedicación a la buena comida rápidamente atrajo a un público fiel. A lo largo de los años, el restaurante se trasladó en varias ocasiones, siempre buscando mejorar y crecer, hasta establecerse en un emblemático local en San Isidro, donde la segunda y tercera generación de la familia Chan ha continuado el legado.
A diferencia de muchos restaurantes que optan por expandirse rápidamente abriendo múltiples sucursales, el Chifa Titi ha priorizado la calidad sobre la cantidad. Su enfoque ha sido perfeccionar su oferta gastronómica, satisfaciendo la demanda del público local sin comprometer la autenticidad de sus platos, arraigados en milenarias tradiciones y técnicas culinarias. Esta dedicación a la excelencia le ha valido numerosos reconocimientos, incluyendo el premio al Mejor Restaurante Chifa en los prestigiosos premios Summum y Somos en múltiples ocasiones.
La idea de un segundo local siempre estuvo presente en la mente de la familia Chan, pero su ejecución requirió una planificación meticulosa y una búsqueda exhaustiva del espacio ideal. Encontrar un local que cumpliera con sus exigentes estándares no fue tarea fácil, especialmente en el competitivo mercado de la restauración en Lima. Finalmente, hace aproximadamente un año, encontraron el lugar perfecto: el recordado local del restaurante Nanka en La Molina.
La familia Chan, en colaboración con Costa Herrera Arquitectos, transformó el espacio con elegancia y respeto, creando un ambiente que combina a la perfección la tradición, la técnica y la identidad propia del Chifa Titi. El nuevo local cuenta con una imponente barra de coctelería de autor, una terraza abierta en el segundo piso, un área dedicada a la pastelería y una cocina a la vista, permitiendo a los comensales apreciar el arte culinario en acción.
El nuevo Chifa Titi en La Molina ofrece un amplio muestrario de platos tradicionales de Sechuán y Cantón, con toques de otras cocinas orientales como la tailandesa. A cargo de la cocina se encuentra Bruce Loo Chan, quien con pasión y dedicación ha seleccionado una variedad de platos que deleitan el paladar. Entre las especialidades destacan los rollitos primavera, los wantán (considerados por muchos como los mejores de la ciudad), y los Dim sum, rellenos generosos de carne picada a cuchillo, cocinados lentamente para que la masa se ahume y luego fritos a la perfección. Las salsas, elaboradas en casa, complementan a la perfección estos deliciosos bocados.
Otros platos que merecen ser probados son las costillas de cerdo horneadas, servidas con una salsa ligeramente picante, y el pato asado al sillao, un manjar que deleita a los amantes de la cocina oriental. El Chifa Titi también ofrece platos especiales que requieren pedido anticipado, lo que garantiza la frescura y calidad de los ingredientes.
Una de las sorpresas más agradables del nuevo local es la ampliación del área de repostería. Además de los clásicos min paos y tartaletas de creme brûlée, ahora se pueden disfrutar de elegantes postres al plato, como el de chocolate amargo, una creación sofisticada y sabrosa que completa la experiencia gastronómica. El horario corrido del local en La Molina permite ofrecer una variedad de opciones de Dim sum, bollería china y una barra de té artesanal de alta calidad.
El Chifa Titi continúa su camino, aplicando todo el conocimiento adquirido a lo largo de los años para preservar su calidad y constancia en un espacio que enaltece su cocina. El nuevo local en La Molina no solo es una expansión física, sino también una evolución de su propuesta gastronómica, ofreciendo a los comensales una experiencia culinaria aún más completa y satisfactoria. La familia Chan ha logrado combinar con éxito la tradición y la modernidad, creando un ambiente elegante y acogedor que invita a disfrutar de los sabores auténticos de la cocina chino-peruana. El Chifa Titi se consolida así como un referente gastronómico en Lima, un lugar donde la calidad, el sabor y la atención al cliente son los pilares fundamentales.


