ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 22 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Irán desafía a EE.UU.: "No somos tu colonia

Irán asegura que no recibe órdenes de nadie y defiende su derecho nuclearmsolanoDom, 08/02/2026 - 08:31

Irán desafía a EE.UU.: "No somos tu colonia

Irán reafirmó este domingo su postura inflexible frente a las demandas de Estados Unidos sobre su programa nuclear, insistiendo en que no aceptará la “dominación” de potencias extranjeras y que su derecho al enriquecimiento de uranio es “indiscutible”. La firme declaración se produce en un momento crítico, apenas dos días después de la reanudación de las negociaciones nucleares indirectas en Mascate, Omán, y en un contexto de creciente tensión regional marcada por protestas internas y una fuerte presencia militar estadounidense en el Golfo Pérsico.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, utilizó su cuenta en la red social X para señalar que “el diálogo ha sido siempre nuestra estrategia para resolver los asuntos de manera pacífica”, calificando las conversaciones en Omán como “un paso adelante”. Sin embargo, su mensaje fue acompañado por una retórica desafiante por parte de otros altos funcionarios, quienes dejaron claro que Teherán no cederá en su postura fundamental.

El ministro de Exteriores, Abás Araqchí, fue particularmente contundente al afirmar que “no buscamos una bomba nuclear, nuestra bomba es el poder de decir no a las grandes potencias”. En un discurso pronunciado durante el primer Congreso Nacional de Política Exterior y su Historia, Araqchí defendió el programa atómico iraní como una “necesidad nacional” crucial para el desarrollo en áreas como la agricultura, la salud y la futura producción de combustible nuclear.

“No renunciaremos a nuestro derecho a enriquecer uranio, aunque el coste sea alto. Nadie tiene el derecho de decirnos lo que debemos tener”, enfatizó Araqchí, subrayando la determinación de Teherán de mantener su capacidad de enriquecimiento, a pesar de la presión internacional. El jefe de la diplomacia iraní reiteró la disposición de Irán a abordar las preocupaciones internacionales de manera “transparente y generar confianza” a través de la diplomacia, pero advirtió que responderá con firmeza a cualquier acción militar. “El aumento de la presencia militar estadounidense no nos intimida. Estamos listos para la guerra, pero no somos belicistas. Si eligen la diplomacia, seguiremos ese camino”, declaró.

La postura inflexible de Irán se produce en un momento de profunda crisis interna. Las protestas más violentas desde la fundación de la República Islámica en 1979, desencadenadas por la caída del rial a finales de diciembre, se extendieron rápidamente por todo el país, con demandas que iban más allá de lo económico y exigían el fin del régimen. La represión de las protestas fue brutal, con un saldo oficial de 3,117 muertos, aunque organizaciones opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, elevan la cifra a 6,961 fallecidos y reportan más de 51,000 arrestos.

La relatora especial de la ONU para Irán, la japonesa Mai Sato, ha señalado a medios estadounidenses que informes de médicos dentro de Irán sugieren que el número real de muertos podría alcanzar los 20,000, aunque Naciones Unidas reconoce la dificultad de corroborar estas cifras. La represión ha generado una ola de condenas internacionales y ha exacerbado la ya tensa relación entre Irán y Estados Unidos.

En respuesta a la escalada de la violencia y a las acusaciones de represión, el expresidente estadounidense Donald Trump amenazó con intervenir militarmente en Irán si no se alcanzaba un acuerdo nuclear o si la represión de los manifestantes continuaba. Para demostrar su determinación, Trump desplegó el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate cerca de las aguas iraníes en el Golfo Pérsico, aumentando la presión militar sobre Teherán.

Las negociaciones nucleares en Mascate, Omán, se llevan a cabo en este contexto de alta tensión y desconfianza mutua. Estados Unidos exige a Irán que abandone su programa de enriquecimiento de uranio y que acepte un régimen de inspecciones más riguroso para garantizar que su programa nuclear sea exclusivamente pacífico. Irán, por su parte, insiste en que su programa nuclear es para fines pacíficos y que tiene derecho a enriquecer uranio como signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

La reanudación de las negociaciones ha sido recibida con cautela por la comunidad internacional. Muchos analistas consideran que las posibilidades de alcanzar un acuerdo son escasas, dadas las profundas diferencias entre las partes y la creciente desconfianza mutua. Sin embargo, algunos expertos creen que la presión económica y la amenaza militar podrían obligar a Irán a ceder en algunas de sus demandas.

El futuro de las negociaciones nucleares y la estabilidad regional dependen de la capacidad de las partes para encontrar un terreno común y evitar una escalada de la tensión. La firme postura de Irán, combinada con la presencia militar estadounidense en la región, crea un escenario peligroso que podría desembocar en un conflicto armado si no se toman medidas para reducir la tensión y fomentar el diálogo. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de la situación, esperando que la diplomacia prevalezca y se evite una nueva crisis en Oriente Medio. La insistencia de Teherán en su derecho al enriquecimiento de uranio, a pesar de las presiones, plantea un desafío significativo para cualquier posible acuerdo y subraya la complejidad de la situación.

Cobertura en Video