La Paz, Bolivia En una decisión histórica y unánime, el Concejo Municipal de La Paz ha aprobado una Ley Municipal Autonómica que declara el año 2026 como el Año de la Reivindicación del Pepino , figura emblemática y corazón del Carnaval paceño. La iniciativa, impulsada por el Concejal Javier Escalier, busca proteger, promover y defender este símbolo cultural frente a usos indebidos y, especialmente, apropiaciones culturales que han surgido en actividades realizadas fuera de Bolivia.
La aprobación de esta ley representa un hito en la defensa del patrimonio cultural intangible de La Paz y de Bolivia. El Pepino, más que un simple disfraz, es una manifestación viva de la historia, la memoria y la identidad de la ciudad. Como explicó el Concejal Escalier, El Pepino no es solo un disfraz carnavalesco, es memoria, es historia viva y es parte de lo que somos como ciudad. Esta ley busca decir con claridad que el Pepino es paceño y boliviano .
La normativa establece una serie de acciones concretas que el Órgano Ejecutivo Municipal deberá implementar para salvaguardar y promover al Pepino. Estas acciones incluyen el refuerzo de la identidad cultural local, la visibilización de los problemas de apropiación indebida y la movilización de la sociedad en torno a este símbolo del Carnaval. La ley no se limita a una declaración de intenciones; es un mandato para la acción y un compromiso con la preservación de una tradición ancestral.
El alcance de la ley va más allá de las fronteras municipales. Escalier enfatizó que la normativa tiene una proyección nacional, ya que instruye el seguimiento y la gestión necesarios para impulsar la declaratoria del Pepino como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado Plurinacional de Bolivia ante la Asamblea Legislativa. No podemos quedarnos solo en el reconocimiento municipal; este es un paso firme para que el Pepino tenga protección a nivel nacional , afirmó el concejal. Esta aspiración a un reconocimiento nacional subraya la importancia del Pepino como un símbolo que trasciende las divisiones regionales y representa la riqueza cultural de todo el país.
La necesidad de esta ley se hizo evidente en los últimos años, cuando surgieron controversias por el uso del Pepino en actividades culturales fuera de Bolivia sin el debido reconocimiento de su origen paceño. Estas situaciones generaron preocupación entre los defensores de la cultura local, quienes vieron en estas apropiaciones un intento de despojar a la ciudad de uno de sus símbolos más preciados. Escalier fue enfático al respecto: Cuando se intenta despojar a un pueblo de sus símbolos, lo que se ataca es su identidad. Esta ley es una respuesta cultural y jurídica a esos intentos .
La entrega oficial de la ley al Pepino, acompañada por el Ch uta y la Chola paceña, fue un acto simbólico de gran significado. El Pepino del Bicentenario 2025, Víctor Hugo Blanco Alarcón, recibió la ley en nombre de la tradición y la cultura paceña. Junto a él, la Chola del Bicentenario 2025, Ligia Choque Ovidio, y el Ch uta del Bicentenario 2025, Saúl Rojas Gutiérrez, representaron la unidad y la diversidad del Carnaval paceño. La presencia de estos tres personajes emblemáticos dio un carácter festivo y solemne al acto, reafirmando el vínculo entre la normativa y la cultura viva de la ciudad.
La Ley Municipal Autonómica también contempla una amplia difusión de su contenido a través de diversos canales de comunicación, incluyendo medios de comunicación, plataformas institucionales y canales oficiales. El objetivo es garantizar que la ciudadanía conozca y cumpla con las disposiciones de la ley, fomentando así una mayor conciencia sobre la importancia de proteger y promover el patrimonio cultural de La Paz.
El Concejal Escalier concluyó su discurso con una reflexión sobre el significado profundo de la reivindicación del Pepino: Reivindicar al Pepino es reivindicar nuestra alegría, nuestra picardía y nuestro mestizaje cultural. El 2026 será un año para fortalecer el orgullo paceño y defender lo que nos pertenece como herencia cultural . Esta declaración resume la esencia de la ley y su importancia para la identidad de La Paz y de Bolivia.
La aprobación de esta ley no solo es una victoria para los defensores de la cultura paceña, sino también un precedente importante para la protección del patrimonio cultural intangible en todo el país. La experiencia de La Paz puede servir de modelo para otras ciudades y regiones que buscan preservar sus tradiciones y símbolos culturales frente a las amenazas de la apropiación indebida y la globalización.
El Carnaval de La Paz, con el Pepino como figura central, es una expresión única de la cultura boliviana, una mezcla de tradiciones indígenas, coloniales y mestizas. La ley del Año de la Reivindicación del Pepino es un paso fundamental para garantizar que esta expresión cultural siga viva y vibrante para las generaciones futuras. La defensa del Pepino es, en última instancia, la defensa de la identidad y el orgullo de un pueblo. La ciudad de La Paz se prepara para celebrar el 2026 con un renovado sentido de pertenencia y un firme compromiso con la preservación de su patrimonio cultural. La ley es un recordatorio de que la cultura no es solo un conjunto de tradiciones y costumbres, sino también un elemento esencial de la identidad y la dignidad de un pueblo.











