La candidata socialista a la presidencia de Aragón, Pilar Alegría, enfrenta una batalla cuesta arriba en las últimas semanas de campaña, según un reciente sondeo de GAD3 para ABC. Los datos revelan no solo un posible batacazo histórico para el PSOE en la región, sino también una percepción negativa de la política zaragozana por parte del electorado. A pesar de ser la segunda candidata más conocida (94%), Alegría se sitúa en un preocupante quinto lugar en valoración, obteniendo un suspenso general de 3,7 sobre 10.
El sondeo autonómico parece replicar, con matices, el duelo electoral que Alegría y Jorge Azcón mantuvieron en las elecciones municipales de Zaragoza en 2019, donde la victoria de la socialista no se tradujo en un gobierno debido a un pacto entre PP, Vox y Ciudadanos. Sin embargo, las dinámicas actuales sugieren un escenario diferente. Azcón, el candidato del Partido Popular a la reelección, emerge como el favorito indiscutible, liderando en conocimiento (97%), valoración (5,7) y siendo el único aspirante que supera el aprobado.
La fortaleza de Azcón se manifiesta en todos los segmentos de la población. Obtiene un notable (7) entre los estudiantes y aprueba en todos los grupos demográficos analizados, considerando sexo, situación laboral, nivel de estudios y edad, con la única excepción del grupo de entre 30 y 44 años, que lo evalúa con un 4,8. Este amplio respaldo sugiere una consolidación del voto popular y una creciente confianza en su liderazgo.
En contraste, la valoración de Pilar Alegría es consistentemente baja en todos los grupos. Sus peores resultados se concentran entre los autónomos y empresarios (2,7) y los estudiantes (2), lo que indica una desconexión con sectores clave de la economía y con las nuevas generaciones. Esta situación plantea serias dudas sobre su capacidad para movilizar el voto socialista y atraer a indecisos.
El sondeo también destaca el buen desempeño de otros candidatos, como Jorge Pueyo (Chunta Aragonesista, 4,5), Tomás Guitarte (Aragón Existe, 4,4) y Alberto Izquierdo (Partido Aragonesista, 3,8). Estos aspirantes, aunque con un menor nivel de reconocimiento que Azcón y Alegría, logran obtener mejores calificaciones que la exministra, lo que sugiere una fragmentación del voto y una creciente demanda de alternativas políticas.
En el extremo inferior de la tabla se encuentran Marta Abengochea (IU-Sumar, 3,5), Alejandro Nolasco (Vox, 3) y María Goicoechea (Podemos, 2,9). Sin embargo, la valoración de Nolasco podría ser menos relevante para Vox, ya que su campaña se centra principalmente en la figura de su líder nacional, Santiago Abascal.
Un aspecto particularmente revelador del sondeo es la valoración que los propios votantes de cada candidato hacen de sus líderes. Sorprendentemente, Alegría recibe una nota de 6 por parte de sus simpatizantes, lo que indica una cierta insatisfacción y una falta de entusiasmo. Solo Guitarte, de Aragón Existe, obtiene una valoración similar entre sus votantes. En contraste, Azcón es valorado con un 7,5 por sus seguidores, lo que demuestra un alto grado de lealtad y confianza.
El apoyo a la convocatoria de elecciones anticipadas es especialmente fuerte entre los desempleados (72%) y los estudiantes (85%), lo que sugiere un deseo de cambio y una insatisfacción con la gestión actual. Por edad, el grupo de entre 30 y 44 años (63%) y el de entre 18 y 19 años (52%) son los que muestran un mayor respaldo a la celebración de los comicios.
El sondeo de GAD3 para ABC se realizó entre el 19 y el 22 de enero, con una muestra de 1.001 entrevistas telefónicas. El margen de error es de +-3,2% para un grado de confianza del 95,5%. El cuestionario fue propuesto por el diario ABC.
Los resultados de este sondeo plantean un escenario desafiante para el PSOE en Aragón. Pilar Alegría deberá redoblar sus esfuerzos en la recta final de la campaña para revertir la tendencia negativa y convencer a los votantes de que es la mejor opción para liderar la región. Sin embargo, la sólida posición de Jorge Azcón y la creciente fragmentación del voto sugieren que la tarea será ardua. La campaña electoral se presenta como un momento crucial para definir el futuro político de Aragón, y los próximos días serán determinantes para conocer el veredicto final de los electores. La posibilidad de un cambio de gobierno en Aragón se vislumbra cada vez más real, y el PSOE deberá luchar con uñas y dientes para evitar un resultado desastroso.

