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Princesa Noruega: Nueva Revelación Epstein Sacude la Corona

Este artículo fue publicado originalmente en El Día.Berlín.- La princesa heredera de Noruega, Mette Marit, ha pedido disculpas por no informarse más sobre trasfondo del pederasta y millonario estadounidense Jeffrey Epstein, después de que unos documentos desclasificados el viernes revelasen que visitó la casa del magnate en Palm Beach. En un mensaje a la cadena noruega TV2, el director de comunicaciones de [...]La publicación Princesa de Noruega pide disculpas por haberse relacionado con Jeffrey Epstein apareció primero en El Día.

Princesa Noruega: Nueva Revelación Epstein Sacude la Corona

La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, ha emitido una nueva disculpa pública tras la reciente desclasificación de documentos que revelan detalles adicionales sobre su relación con el difunto millonario y depredador sexual Jeffrey Epstein. La información, publicada por la agencia EFE, confirma que Mette-Marit y una amiga pasaron cuatro noches en la residencia de Epstein en Palm Beach, Florida, la misma propiedad donde el magnate fue posteriormente condenado por agresión sexual a menores. Esta revelación reaviva el debate sobre las conexiones de figuras públicas con Epstein y plantea serias preguntas sobre la diligencia debida y el juicio de la princesa.

En un comunicado transmitido a través de su director de comunicaciones a la cadena noruega TV2, Mette-Marit expresó su profundo arrepentimiento y asumió la responsabilidad por no haber investigado a fondo el pasado de Epstein. “Jeffrey Epstein es responsable de sus acciones. Debo asumir responsabilidad por no investigar mejor el trasfondo de Epstein y por no darme cuenta lo suficientemente rápido de la clase de persona que era”, declaró la princesa, reconociendo su error de juicio. Añadió que lamenta “profundamente” haber mantenido contacto con el estadounidense y expresó su “vergüenza” por la situación.

La princesa también manifestó su “profunda empatía y solidaridad” con las víctimas de los abusos cometidos por Epstein, subrayando la gravedad de sus crímenes y el impacto devastador que tuvieron en sus vidas. Esta declaración busca, presumiblemente, distanciar a la princesa de las acciones de Epstein y demostrar su apoyo a las supervivientes.

Esta no es la primera vez que Mette-Marit se ve obligada a disculparse por su relación con Epstein. En 2019, ya había ofrecido disculpas públicas después de que se conociera que se había reunido con él en varias ocasiones, tanto en Estados Unidos como en Noruega. Sin embargo, la nueva información desvelada en los documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de EE. UU. añade una nueva capa de complejidad al caso.

Los correos electrónicos revelados indican que Epstein invitó a Mette-Marit a su isla privada, aunque la casa real noruega ha afirmado que la princesa nunca llegó a viajar allí. No obstante, la revelación de que Epstein invitó a la princesa a su isla, conocida como “la isla de la lujuria”, plantea interrogantes sobre la naturaleza de su relación y la magnitud de su interacción.

Además, los correos electrónicos desclasificados revelan que Mette-Marit y Epstein mantuvieron comunicación en varias ocasiones en 2014, a pesar de que la casa real había declarado anteriormente que el último contacto entre ambos había sido en 2013, durante la ya mencionada estancia en Palm Beach. Esta discrepancia en la línea de tiempo de los contactos ha generado críticas y ha puesto en duda la transparencia de la casa real noruega.

La desclasificación de estos documentos se produce en el marco de una investigación más amplia sobre la red de Epstein y sus cómplices. El objetivo de la investigación es identificar a todas las personas que pudieron haber estado al tanto de los abusos de Epstein o que pudieron haber facilitado sus crímenes. La revelación de la relación de Mette-Marit con Epstein ha generado una ola de indignación en Noruega y en otros países, y ha reabierto el debate sobre la responsabilidad de las figuras públicas en la lucha contra la explotación sexual.

La casa real noruega se enfrenta ahora a la presión de proporcionar una explicación completa y transparente sobre la relación de Mette-Marit con Epstein y sobre las circunstancias que rodearon sus visitas a la residencia del millonario. Se espera que la princesa y la casa real cooperen plenamente con las autoridades en la investigación y que tomen medidas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

Este caso sirve como un recordatorio contundente de la importancia de la diligencia debida y del juicio crítico al interactuar con personas poderosas y adineradas, especialmente cuando existen sospechas sobre su comportamiento. La reputación de la princesa Mette-Marit y de la casa real noruega se han visto seriamente dañadas por esta revelación, y les tomará tiempo y esfuerzo reconstruir la confianza del público.

La situación también plantea preguntas más amplias sobre la cultura de impunidad que permitió a Epstein operar durante tantos años y sobre la necesidad de una mayor protección para las víctimas de abusos sexuales. La desclasificación de estos documentos es un paso importante para hacer justicia a las víctimas y para prevenir futuros abusos, pero queda mucho por hacer para abordar este problema de manera efectiva.

La respuesta de la opinión pública noruega ha sido mayoritariamente crítica, con muchos ciudadanos expresando su decepción y consternación por la conducta de la princesa. Algunos han pedido su abdicación, mientras que otros exigen una investigación más profunda sobre su relación con Epstein. La casa real noruega se encuentra en una posición delicada y deberá actuar con cautela para evitar un mayor daño a su reputación.

En los próximos días y semanas, se espera que se revelen más detalles sobre la relación de Mette-Marit con Epstein y sobre las conexiones de otras figuras públicas con el millonario. La investigación continúa en curso y es probable que arroje nueva luz sobre los crímenes de Epstein y sobre la red de personas que lo protegieron. Este caso es un ejemplo claro de cómo el poder y el dinero pueden corromper y de cómo es fundamental que las figuras públicas actúen con integridad y responsabilidad.

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