La positiva racha de los activos argentinos se vio interrumpida este jueves, tras una sesión agridulce en Wall Street que arrastró a la Bolsa de Buenos Aires y a los bonos soberanos en dólares a terreno negativo. Si bien en la primera mitad del día el índice S&P Merval había mostrado señales de fortaleza, llegando a ganar un 0,6% y los bonos en dólares promediaban un alza de 0,2%, el retroceso de las tecnológicas en Nueva York, especialmente Microsoft con una caída del 12%, cambió el panorama. El Merval terminó cediendo un 0,6%, ubicándose en 3.211.242 puntos, aunque aún se mantiene cerca de su máximo intradiario en pesos alcanzado el miércoles.
La caída en Wall Street estuvo ligada a la presentación de resultados corporativos de importantes empresas. Mientras que Microsoft sufrió un fuerte golpe, Meta (Facebook, Instagram y WhatsApp) sorprendió al mercado con una suba del 10% tras sus resultados trimestrales. Tesla también experimentó una baja del 3%. Esta volatilidad en los mercados estadounidenses impactó directamente en el ánimo de los inversores en Argentina, que habían celebrado un enero positivo con ganancias promedio del 6% en dólares para las acciones argentinas, medido a través del desempeño de los ADR en Wall Street. Los bonos en dólares, por su parte, se mantienen en sus precios más altos desde septiembre de 2020, lo que se ha traducido en una paulatina disminución del riesgo país.
El riesgo país de JP Morgan, si bien avanzó once unidades hasta los 492 puntos básicos, había tocado previamente los 475 puntos básicos, su nivel más bajo desde junio de 2018. La leve baja promedio del 0,1% en los bonos soberanos en dólares reflejó la cautela de los inversores ante la incertidumbre externa.
A pesar de este freno momentáneo, los analistas se mantienen optimistas sobre el futuro de los activos argentinos. Expertos de Max Capital destacaron que la acumulación de reservas por parte del gobierno de Javier Milei ha sido un factor clave en el rally reciente, y esperan que esta tendencia continúe. Señalan un cambio de narrativa en el mercado a mediados de enero, cuando los inversores comenzaron a enfocarse en factores más allá de la situación en Venezuela.
“Los inversores de real money, en particular, parecen tener una visión estructural más constructiva, sumándose al fuerte compromiso fiscal y reformista de Milei y al renovado compromiso de acumular reservas, el casillero que faltaba hasta entonces", explicaron desde Max Capital. Añadieron que el rol de Estados Unidos como garante, limitando los riesgos a la baja, la ausencia de catalizadores políticos relevantes en 2026 y un contexto favorable para el high yield de mercados emergentes, especialmente tras el exitoso manejo de pasivos de Ecuador, hacen que los activos argentinos sean atractivos tanto para inversores de crédito como de equity. “Seguimos largos y esperamos un rally adicional en los próximos meses”, afirmaron.
Isabel Botta, product manager en Balanz, coincidió en que la perforación del riesgo país por debajo de los 500 puntos, un nivel no visto desde 2018, generó una mejora significativa en los activos argentinos. “La compresión del spread soberano se dio en paralelo a una fuerte demanda por bonos en dólares, en un contexto donde los inversores empiezan a validar con mayor convicción la acumulación de reservas y la mayor estabilidad cambiaria”, explicó.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, señaló que se observa un "roll over" de la deuda del 124%. La curva de tasas continúa invertida, con una mayor preferencia por el tramo corto, donde la Tasa Interna de Retorno (TIR) se ubicó en 42,41%, mientras que en el tramo largo se situó en el 34,46%.
De cara al futuro, Lazzati anticipa que las tasas seguirán comprimiéndose a la baja a medida que el riesgo país continúe descendiendo, y que el gobierno buscará converger hacia niveles observados durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando las Lebac ofrecían tasas de entre 25% y 28% para plazos de 90 a 220 días.
En resumen, la sesión del jueves representó una pausa en el rally de los activos argentinos, influenciada por la volatilidad en Wall Street. Sin embargo, los analistas mantienen una perspectiva positiva, respaldada por la acumulación de reservas, el compromiso del gobierno con las reformas y la estabilidad cambiaria. La evolución de los mercados internacionales y la capacidad del gobierno para mantener la confianza de los inversores serán factores clave para determinar el rumbo de los activos argentinos en los próximos meses. La atención se centra ahora en los próximos datos económicos y en las señales que envíe el gobierno sobre su política económica. La incertidumbre global, sin embargo, sigue siendo un factor de riesgo que podría afectar a los mercados emergentes, incluyendo Argentina.

