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Fantasma de Letelier Resurge: Ex Agente de la DINA Arrestado en Miami

Desde 1987 se encontraba en Estados Unidos, pero cayó detenido en un operativo de ICE. Enfrenta cinco pedidos de extradición desde Chile, incluyendo uno por la investigación relativa al asesinato de la secretaria de Orlando Letelier.

Fantasma de Letelier Resurge: Ex Agente de la DINA Arrestado en Miami

La detención en Miami del ex agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), Armando Fernández Larios, ha sacudido las entrañas de la memoria histórica chilena y reabierto viejas heridas del régimen de Augusto Pinochet. Tras casi cuatro décadas viviendo en Estados Unidos, Fernández Larios fue arrestado por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y ahora enfrenta cinco solicitudes de extradición desde Chile, incluyendo una de las más significativas: su presunta participación en el asesinato del ex canciller Orlando Letelier y su secretaria, Ronni Moffitt, perpetrado en Washington D.C. en 1976.

Este crimen, que trascendió las fronteras chilenas y generó una profunda conmoción internacional, se convirtió en un símbolo de la represión y la persecución política durante la dictadura militar. La eventual extradición de Fernández Larios a Chile podría significar un nuevo capítulo en la búsqueda de justicia y verdad sobre uno de los episodios más oscuros de la historia reciente del país.

Según documentos desclasificados y testimonios reveladores, Fernández Larios desempeñó un papel crucial en la planificación y ejecución del atentado contra Letelier. En 1976, la DINA, bajo el mando de Manuel Contreras, consideró a Letelier como una figura clave de la oposición al régimen de Pinochet en el exilio. Para eliminar esta amenaza, se decidió enviar a una pareja de agentes encubiertos a Estados Unidos con el objetivo de recopilar información sobre los movimientos y hábitos del ex canciller.

Fernández Larios, entonces teniente de la DINA, fue seleccionado para esta misión junto a Mónica Luisa Lagos, quien operaba bajo el seudónimo de “Liliana Walker”. Ambos agentes llegaron a Washington D.C. con pasaportes falsos y se instalaron en el Hotel Washington, justo frente a la Casa Blanca. Su tarea era vigilar a Letelier, identificar su domicilio y recopilar información que pudiera ser utilizada para llevar a cabo el atentado.

El relato de Fernández Larios, recogido en un testimonio desclasificado, revela la meticulosidad y el secretismo con que se planeó el asesinato. Asegura que no fue asignado a la DINA, sino que fue “invitado” a formar parte de ella junto a otros oficiales jóvenes. Sin embargo, su testimonio está plagado de contradicciones y omisiones, y ha sido cuestionado por otras fuentes y testigos.

Fernández Larios afirma que su misión era simplemente recopilar información sobre Letelier y que desconocía las verdaderas intenciones de la DINA. Sin embargo, documentos desclasificados y testimonios de otros agentes de la DINA sugieren que él estaba plenamente consciente del plan para asesinar a Letelier y que participó activamente en su ejecución.

Tras el atentado, en el que Letelier y Moffitt murieron al explotar un coche bomba, Fernández Larios regresó a Chile y continuó trabajando en la DINA. En 1987, renunció al Ejército y se trasladó a Estados Unidos, donde negoció un acuerdo con las autoridades para evitar ser procesado por su participación en crímenes de lesa humanidad. A cambio de su cooperación, se le permitió permanecer en Estados Unidos y evitar la cárcel.

Sin embargo, este acuerdo no lo protegió de las solicitudes de extradición que llegaron desde Chile. A lo largo de los años, Fernández Larios ha sido acusado en al menos cinco procesos judiciales por violaciones a los derechos humanos, incluyendo el asesinato de Letelier y Moffitt, el homicidio del diplomático español Carmelo Soria, y su participación en la Caravana de la Muerte.

La detención de Fernández Larios en Miami ha generado una ola de reacciones en Chile. Organizaciones de derechos humanos y familiares de víctimas de la dictadura han expresado su satisfacción por el arresto y han exigido su pronta extradición a Chile para que pueda ser juzgado por sus crímenes.

La ministra en visita para Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza, aún no ha recibido ninguna notificación oficial sobre la detención de Fernández Larios, pero ha manifestado su interés en colaborar con las autoridades estadounidenses para agilizar el proceso de extradición.

El caso de Fernández Larios es un recordatorio de que la impunidad no puede prevalecer y que los responsables de crímenes de lesa humanidad deben ser llevados ante la justicia. Su detención en Miami representa un paso importante en la búsqueda de verdad y justicia para las víctimas de la dictadura chilena y sus familias.

Sin embargo, el proceso de extradición podría ser largo y complejo. Fernández Larios podría intentar apelar la decisión de las autoridades estadounidenses y argumentar que su participación en los crímenes de la DINA fue limitada y que actuó bajo órdenes superiores.

Además, existe la posibilidad de que Fernández Larios sea simplemente expulsado de Estados Unidos, en lugar de ser extraditado a Chile. Esta opción podría frustrar las expectativas de las víctimas y sus familias, y permitir que el ex agente de la DINA evada la justicia.

En cualquier caso, la detención de Fernández Larios ha reabierto un capítulo doloroso de la historia chilena y ha puesto de manifiesto la necesidad de seguir investigando y juzgando los crímenes cometidos durante la dictadura militar. La búsqueda de verdad y justicia es un proceso largo y difícil, pero es esencial para construir un futuro más justo y democrático para Chile.

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