Guatemala y Estados Unidos se preparan para formalizar un acuerdo comercial que, según las autoridades, reducirá los aranceles a productos guatemaltecos, pero la incertidumbre persiste entre los exportadores, quienes temen que los beneficios sean limitados y no aborden las preocupaciones clave del sector. La firma del acuerdo está programada para el viernes 30 de enero de 2026 en Washington D.C., en la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
El acuerdo, anunciado inicialmente el 13 de noviembre de 2025, promete eliminar aranceles para alrededor del 70% de los productos guatemaltecos exportados a Estados Unidos, mientras que el 30% restante mantendría los impuestos vigentes. Sin embargo, directivos de diversas cámaras empresariales coinciden en que los términos del acuerdo ya fueron definidos en noviembre pasado y que la firma actual es meramente un acto formal. La falta de transparencia en la lista oficial de productos beneficiados genera desconfianza y preocupación.
Amador Carballido, director general de Agexport, explicó que la información disponible actualmente se limita a los productos agrícolas que ya gozan de exención arancelaria gracias a una decisión unilateral del expresidente estadounidense Donald Trump, que aplica a cientos de productos de todo el mundo. Esta medida, implementada en noviembre de 2025, podría cubrir aproximadamente el 40% de las exportaciones guatemaltecas. La forma en que se completará el 70% prometido por el gobierno guatemalteco sigue siendo un misterio.
“Lo que no tenemos es la certeza de cuáles productos son los adicionales”, admitió Carballido. Aunque existe la expectativa de que el acuerdo bilateral amplíe la lista de productos exentos de aranceles en comparación con la decisión de Trump, la falta de detalles concretos impide una evaluación precisa de los beneficios reales.
La situación actual representa un avance modesto en comparación con abril de 2025, cuando Estados Unidos impuso un arancel mínimo global del 10% a todos los productos. No obstante, está lejos de las condiciones favorables que existían en marzo, cuando más del 99% de los productos guatemaltecos tenían arancel cero bajo el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta).
La principal preocupación de Agexport radica en el 30% de los productos que continuarán sujetos a aranceles. La organización se enfoca en persuadir a Estados Unidos de eliminar estos impuestos para productos con baja producción en el país norteamericano, pero que representan un volumen significativo de exportaciones para Guatemala. Además, muchos de estos productos son exportados por México con arancel cero, lo que crea una desventaja competitiva para Guatemala.
El sector de frutas y vegetales es uno de los más afectados, ya que no se benefició de la exención global implementada por Trump y teme no ser incluido en el acuerdo bilateral. Víctor Hugo Guzmán, coordinador del Comité de Vegetales de Agexport, expresó su pesimismo: “Por consiguiente, los vegetales del sector van a seguir con el 10%”.
Guzmán advirtió sobre el impacto negativo de la situación en las empresas y productores, quienes ya enfrentan dificultades debido a la adversidad y la falta de competitividad. Anticipó un posible incremento en los índices de pobreza y otros problemas sociales si no se logra transmitir a Estados Unidos la gravedad de la situación.
Charles Bland, presidente de la Cámara del Agro y del Cacif, considera que la firma del acuerdo es un paso más en el proceso de diálogo que concluyó en septiembre de 2025 y se hizo público en noviembre. No espera cambios significativos en los términos ya acordados.
“No tengo ninguna expectativa de que algo cambie en lo ya anunciado; simplemente es firmar lo que ya se acordó”, afirmó Bland. Sin embargo, reconoció que el acuerdo es un resultado positivo en general.
Además de la reducción de aranceles, Guatemala asumirá compromisos para eliminar las barreras no arancelarias, como la reducción de la burocracia y la facilitación del comercio. Bland enfatizó la importancia de cumplir estos compromisos para atraer inversión y acceder de forma preferencial al mercado estadounidense.
El presidente del Cacif advirtió que el incumplimiento de los compromisos podría llevar a Estados Unidos a reimponer aranceles. Insistió en la necesidad de seguir trabajando para ampliar la exención de tributos a más productos guatemaltecos.
La delegación guatemalteca que viajará a Washington D.C. estará compuesta por representantes del Ministerio de Economía, el Ministerio de Relaciones Exteriores, y directivos de las principales cámaras empresariales, incluyendo el Cacif, Agexport, Vestex y la Cámara del Agro.
La reunión del viernes en la USTR se centrará en formalizar el 70% de los productos que ya cuentan con arancel cero, según lo anunciado por la ministra de Economía, Gabriela García. La expectativa es que la firma del acuerdo marque el inicio de una nueva etapa en las relaciones comerciales entre Guatemala y Estados Unidos, aunque la incertidumbre sobre el futuro del 30% restante de los productos mantiene en vilo a los exportadores guatemaltecos. El éxito del acuerdo dependerá en gran medida de la capacidad de Guatemala para cumplir sus compromisos y de la disposición de Estados Unidos para ampliar la exención de aranceles a más productos en el futuro. La competitividad de las exportaciones guatemaltecas y el bienestar del sector productivo están en juego.


