La policía ecuatoriana encontró este domingo cinco cabezas humanas colgadas y exhibidas públicamente en una playa de Puerto López, provincia de Manabí, junto a un panfleto de advertencia dirigido a extorsionadores, en un escalofriante hecho que refleja la ola de violencia que azota al país.
El macabro hallazgo se produjo en el paseo marítimo frente a la playa, cerca de un hotel, en esta ciudad conocida como destino turístico para el avistamiento de ballenas. Según un informe policial, las cinco cabezas fueron encontradas atadas con cuerdas a dos postes de madera.
Junto a los restos se ubicó un cartel escrito en una tabla de madera que decía: "El pueblo es de nosotros. Sigan saliendo a robar a los pescadores y a seguir pidiendo carnet de vacuna, que ya los tenemos identificados". En Ecuador, el término "vacuna" se refiere a las extorsiones que grupos criminales cobran a comerciantes y residentes a cambio de supuesta protección.
El hecho ocurre en una región donde el último fin de semana de diciembre murieron al menos nueve personas, incluida una bebé, en una serie de ataques armados atribuidos por las autoridades a disputas entre bandas locales. Las imágenes del lugar, que rápidamente circularon en redes sociales, muestran la brutal escena frente al mar.
Hasta el momento, no se han encontrado los cuerpos completos de las víctimas ni se han identificado a los responsables, según confirmaron las autoridades, quienes mantienen activa la investigación. Este macabro hallazgo refleja la grave crisis de seguridad que atraviesa Ecuador, donde la violencia ligada al narcotráfico y las disputas entre grupos criminales ha ido en aumento en los últimos años.
En 2022, Ecuador registró una tasa de homicidios de 25 por cada 100.000 habitantes, una de las más altas de la región. Ciudades como Guayaquil y Esmeraldas han sido particularmente afectadas por la ola de violencia, con enfrentamientos entre bandas rivales y ataques a la población civil.
Las autoridades han desplegado operativos y anunciado medidas para intentar contener la espiral de violencia, pero los resultados han sido limitados hasta el momento. Expertos señalan que se requiere una estrategia integral que aborde las raíces del problema, como el fortalecimiento de las instituciones, la prevención del delito y el desmantelamiento de las redes del crimen organizado.
Este último incidente en la playa de Puerto López es una muestra más de la grave crisis de seguridad que vive Ecuador y del nivel de brutalidad y desafío a las autoridades que han alcanzado los grupos criminales en algunas regiones del país. Las autoridades se enfrentan a un enorme desafío para recuperar el control y garantizar la seguridad de la población.











