Un violento ataque armado en una discoteca de Chimbote, Perú, dejó un saldo de dos personas fallecidas, en medio de una disputa territorial entre bandas delictivas. El incidente ocurrió el pasado sábado 10 de enero, cuando sujetos armados y encapuchados ingresaron al establecimiento y abrieron fuego contra los asistentes a una fiesta de cumpleaños.
Las víctimas fueron identificadas como Carlos de la Cruz, de 18 años, y José López, apodado "Coche", este último con antecedentes policiales y presuntos vínculos con actividades ilícitas en la zona. Según las autoridades, el ataque se trataría de un ajuste de cuentas relacionado a una disputa por el control territorial entre bandas delictivas.
Las cámaras de seguridad del local y de las viviendas cercanas lograron captar con precisión la ruta de llegada y escape de los presuntos sicarios, información que será utilizada por la Policía Nacional del Perú (PNP) en las investigaciones para identificar a los autores materiales del crimen.
Fuentes policiales indicaron que este doble asesinato podría estar relacionado con una "guerra de bandas" que se disputan el control de actividades ilícitas en la región de Áncash, como la extorsión y el cobro de cupos. Según el general Eduan Díaz, jefe de la región policial en Áncash, las víctimas pertenecerían a la organización criminal conocida como "Los Patecos", quienes mantienen rencillas por el dominio territorial en la zona.
El violento incidente se produjo mientras un grupo de personas celebraba un cumpleaños en el segundo piso del local denominado "Pato Mar". Testigos relataron que la tranquilidad del evento se rompió cuando los sujetos armados y encapuchados irrumpieron en el establecimiento y abrieron fuego de manera directa contra sus víctimas, desatando el pánico entre los asistentes.
Las autoridades locales calificaron el ataque como un acto de ajuste de cuentas vinculado a la disputa territorial entre bandas delictivas. Tras el incidente, efectivos de la Policía Nacional y personal de criminalística llegaron al lugar para acordonar la escena y proceder con el levantamiento de los cuerpos, luego de la autorización del Ministerio Público.
Este violento hecho se suma a una ola de asesinatos que ha azotado a Perú en lo que va del año 2023, con más de 30 víctimas, entre ellas menores de edad y transportistas. Las autoridades han intensificado los operativos y las investigaciones para dar con los responsables y frenar esta escalada de violencia en el país.












