Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevaron a cabo este sábado una segunda ronda de bombardeos en Siria contra objetivos del Estado Islámico (ISIS) como represalia por la muerte de tres estadounidenses en diciembre, informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
Los ataques, que el Centcom calificó de "a gran escala" y con el apoyo de "fuerzas aliadas", ocurrieron a las 12:30 horas del este de Estados Unidos y estuvieron dirigidos contra "múltiples objetivos" de la agrupación terrorista. Sin embargo, no se proporcionaron detalles sobre víctimas o las regiones específicas atacadas.
Esta nueva ofensiva se enmarca en la 'Operación Ojo de Halcón', ordenada por el presidente Donald Trump el 19 de diciembre, cuando hubo un primer ataque con decenas de objetivos contra infraestructuras y depósitos de armas del ISIS en Siria. Aquella acción fue una represalia por la muerte de dos soldados y un intérprete estadounidenses una semana antes, el 13 de diciembre, en la localidad de Palmira, en un ataque yihadista.
Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, en enero de 2017, Estados Unidos ha realizado acciones militares en seis países: Yemen, Somalia, Irán, Nigeria, Siria y Venezuela. La mayoría de estas acciones han sido bombardeos selectivos con aviones o drones contra objetivos que Washington considera estratégicos.
"Los ataques hoy apuntaron a ISIS a lo largo de Siria como parte de nuestro persistente compromiso para erradicar el terrorismo islámico contra nuestros combatientes, prevenir futuros ataques, y proteger a las fuerzas estadounidenses y asociadas en la región", informó Centcom.
La lucha contra el terrorismo yihadista y el narcotráfico han sido los principales argumentos de la Administración Trump para justificar estos ataques, que se suman a la creciente tensión entre Estados Unidos y Rusia tras la reciente incautación por parte de Moscú de un petrolero vinculado a Venezuela en alta mar.

