Las autoridades francesas han ordenado la evacuación total de la península de Cap Ferret, un reconocido destino turístico situado en la costa atlántica, debido al avance de un incendio forestal de grandes proporciones. Ante la gravedad de la situación, el gobierno ha desplegado embarcaciones de rescate para trasladar a las personas que se encuentran en las zonas más amenazadas por el fuego, que continúa activo y extendiéndose por el territorio.
La orden de evacuación total en esta zona ha puesto de relieve la criticidad de la emergencia. Cap Ferret no solo alberga numerosas propiedades de gran valor económico, sino que en este momento se encuentra repleta de turistas que pasan sus vacaciones de verano en campings y casas de alquiler. La necesidad de despejar la península refleja la peligrosidad del incendio y la rapidez con la que se ha propagado el fuego.
Ante la intensificación de la lucha contra las llamas, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha informado que ha solicitado formalmente ayuda a la Unión Europea. A través de un mensaje publicado en la red social X el pasado viernes, el mandatario confirmó la activación del mecanismo de protección civil de la Unión Europea para reforzar las capacidades de combate al fuego en el país.
Según detalló Macron, Francia contará próximamente con refuerzos internacionales especializados. El despliegue incluye la llegada de dos aviones Canadair procedentes de Croacia y dos aviones Air Tractor provenientes de Portugal. Asimismo, se integrarán en las operaciones dos helicópteros pesados Black Hawk, enviados por la República Checa y Eslovaquia.
En cuanto a la logística de la evacuación en Cap Ferret, Sophie Brocas, prefecta de la región de Nueva Aquitania, precisó que los residentes y turistas evacuados podían partir desde los muelles de cuatro pueblos de la zona en un horario comprendido entre las 7:00 y las 10:00, hora local. La prefecta enfatizó que todas las personas que permanecieran en dichos pueblos debían abandonar el área sin excepción, utilizando ya sea el transporte marítimo o la única carretera que conecta la península con tierra firme.
Hasta el momento, el incendio en Cap Ferret ya ha devastado una superficie de 8.700 hectáreas. Esta situación no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un contexto climático adverso que afecta a todo el continente europeo. Durante esta temporada, tres olas de calor consecutivas han intensificado la sequía, agotando los recursos hídricos y dejando la vegetación en un estado de sequedad extrema.
Estas condiciones ambientales han provocado que los incendios forestales arrasen este año una extensión de terreno superior al promedio anual registrado en las últimas dos décadas. Además, se ha reportado que miles de muertes en Europa han sido atribuidas a estas intensas olas de calor. Francia se ha visto particularmente afectada por este fenómeno, lo que ha puesto a prueba la capacidad de gestión y respuesta de sus servicios de emergencia.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, describió la situación el jueves por la noche, señalando que las fuerzas de seguridad están librando una "auténtica batalla" contra los incendios forestales, asegurando que la nación apoya plenamente su labor.
La presión sobre los cuerpos de bomberos en el suroeste de Francia se ha visto agravada por la aparición de otro foco crítico. Un segundo incendio forestal comenzó el jueves por la tarde cerca de Biscarrosse, a tan solo 40 kilómetros al sur de Cap Ferret. Este incendio, que aún no ha sido controlado, ha devastado ya 2.500 hectáreas.
Gilles Clavreul, prefecto de la región de las Landas, informó mediante un comunicado que la situación es "muy dinámica y desfavorable" debido a la presencia de vientos fuertes. Esta emergencia ha obligado a la evacuación de más de 23.000 personas en el distrito de Biscarrosse, afectando principalmente a viviendas y campings. Entre los evacuados se encuentran también los residentes de una residencia de ancianos y los integrantes de un campamento de verano para niños. Ante la urgencia, Clavreul ha hecho un llamado a los agricultores locales para que contribuyan al esfuerzo de extinción proporcionando tanques de agua.


