Tras varios días de intensos enfrentamientos en la ciudad de Alepo, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dirigidas por kurdos, han anunciado la evacuación de sus combatientes de los dos distritos donde estaban atrincherados. Este acuerdo, logrado gracias a la mediación de partes internacionales, pone fin a los ataques y violaciones cometidos contra la población civil en Alepo.
Los combates entre las fuerzas gubernamentales sirias y los grupos kurdos habían causado al menos 21 muertos entre los civiles desde el martes pasado, y obligado a decenas de miles de personas a abandonar sus hogares en la ciudad. Según las autoridades, alrededor de 155.000 personas, en su mayoría habitantes de los barrios kurdos, se vieron desplazadas por esta escalada de violencia.
Tras la toma del control del distrito de Ashrafieh por parte del ejército sirio, el gobierno anunció el "cese de todas las operaciones militares" en el barrio de Sheij Maqsud, donde se encontraban atrincherados los últimos combatientes kurdos. Estos fueron evacuados posteriormente hacia el territorio autónomo kurdo en el noreste de Siria.
El acuerdo de evacuación se produjo en un contexto de tensiones entre el gobierno central y las fuerzas kurdas, que controlan parte del noreste del país. Estos enfrentamientos se dieron mientras ambas partes intentaban implementar un acuerdo alcanzado en marzo para integrar las instituciones de la administración autónoma kurda y las FDS en el nuevo Estado sirio.
Tanto Estados Unidos, que apoya a las FDS en la lucha contra el Estado Islámico, como la Unión Europea, han hecho un llamado a la "moderación" y al "diálogo político" entre las partes para evitar una mayor escalada del conflicto. La intervención de Turquía y la posición de Israel a favor de los kurdos también han aumentado los temores de una posible expansión regional de los enfrentamientos.
La evacuación de los combatientes kurdos de Alepo representa un nuevo capítulo en la compleja situación política y de seguridad que vive Siria, donde múltiples actores locales e internacionales siguen disputando el control del territorio y el futuro del país.











