A partir del 1 de enero de 2026, el salario básico unificado (SBU) en Ecuador aumentará de USD 470 a USD 482, una medida que tendrá un impacto directo en las pensiones jubilares administradas por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
Este ajuste en el SBU, resultado de un proceso de consenso, incide en los montos de las jubilaciones, ya que las pensiones están vinculadas a la remuneración básica vigente. La base para el cálculo de la pensión jubilar corresponde al promedio de los cinco años de mejores sueldos sobre los cuales el afiliado realizó aportes al IESS. Ese promedio se multiplica por un coeficiente que varía según el número de años de cotización acumulados por el trabajador.
De acuerdo con la resolución C.D. 300 del IESS, para el año 2026 se fijaron nuevos límites para las pensiones. La pensión mínima será de USD 241, mientras que la pensión máxima alcanzará los USD 2.651, valor que se aplica únicamente a los afiliados que cumplen con el tiempo máximo de aportación establecido por la normativa vigente.
En el caso de los afiliados que se jubilan con el mínimo de años requeridos, como quienes aportaron 10 años, el monto de la pensión se calcula aplicando el coeficiente correspondiente sobre el promedio salarial, siempre dentro de los rangos definidos por el IESS para 2026.
Este aumento en el SBU y sus implicaciones en las pensiones jubilares se enmarcan en un contexto de ajustes económicos y sociales que buscan mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y jubilados en Ecuador. La medida, si bien representa un incremento en los ingresos de los pensionistas, también plantea desafíos en términos de sostenibilidad financiera del sistema de seguridad social.
Es importante destacar que el IESS, como administrador de los fondos de pensiones, deberá implementar estrategias y ajustes en sus políticas para garantizar la viabilidad a largo plazo del sistema, en un escenario de envejecimiento poblacional y mayores demandas de los jubilados. La conciliación entre las necesidades de los trabajadores y la sostenibilidad del IESS será clave en los próximos años.










