La Laguna del Plesiosaurio, un emblemático destino turístico ubicado en la Patagonia argentina, ha sido devastada por un incendio forestal que arrasó por completo las instalaciones y el bosque nativo que rodeaba el espejo de agua. Este trágico suceso ha dejado a los responsables del lugar profundamente consternados, quienes lamentan la pérdida de un espacio que resguardaba una parte única de la historia de la región.
El emprendimiento, que contaba con apenas dos años de actividad, se basaba en la leyenda del inmigrante Martin Sheffield, quien en 1922 instaló en la zona el relato sobre una criatura acuática gigante. Este suceso motivó en su momento una expedición liderada por Clemente Onelli, entonces director del Zoológico de Buenos Aires, y captó la atención de medios internacionales como el New York Times.
El sitio ofrecía visitas guiadas de baja dificultad que integraban senderismo recreativo, información científica, relatos literarios y música. Durante el recorrido de 45 minutos, los visitantes podían apreciar cartelería ilustrativa que recreaba la búsqueda del animal prehistórico, una experiencia que los impulsores del proyecto describieron como "emocionante" al poder relatar una y otra vez lo sucedido en esos años.
Más allá del valor cultural, el espacio funcionaba bajo una estricta mirada ecológica. El sendero de bajo impacto había sido diseñado para proteger el ecosistema local, caracterizado por una enorme diversidad de helechos y un particular bosque de pitras. En los alrededores, la vegetación predominante consistía en ejemplares de coihue, ciprés, laura y maqui, especies que durante décadas fueron resguardadas por los pobladores locales.
La propuesta incluía el avistaje de aves, animales terrestres y especies acuáticas como huillines y patos silvestres. Además, el proyecto hacía hincapié en la concientización sobre los riesgos de incendios forestales y las herramientas de prevención, un flagelo que finalmente terminó por destruir el lugar.
Tras la devastación, los dueños del complejo expresaron su agradecimiento a las áreas de Desarrollo Económico y Turismo de El Hoyo, así como a los especialistas que colaboraron en el contenido científico de la propuesta, entre ellos la paleontóloga Julia D'Angelo. También mencionaron a los artistas que rescataron piezas musicales de 1922 dedicadas al plesiosaurio.
"Hoy es tiempo de frenar y repensarnos", concluye el mensaje de los damnificados, quienes lamentaron la pérdida de un espacio que resguardaba una parte única de la historia de la Patagonia.











