Milagro Sala, la dirigente de la organización social Tupac Amaru, fue detenida en 2016 en Jujuy y desde entonces cumple prisión domiciliaria en su casa de La Plata. Ahora, la activista denunció que una vez más padece de hostigamiento por parte de jueces, fiscales y médicos de Jujuy, lo que la llevó a ser hospitalizada.
La abogada de Sala, Alejandra Cejas, confirmó la internación de su clienta y reveló que el diagnóstico es reservado. En una entrevista con el programa radial "La García" en AM750, la propia Milagro Sala relató su situación: "Mi cabeza explotó y la verdad que es horrible lo que estoy viviendo".
La dirigente social detalló que sufre malestares físicos y mentales cada vez que es sometida a audiencias vía Zoom, mientras que acusa a las autoridades de Jujuy de "robarse todo lo que le pertenece a la provincia".
"Tengo mucha bronca porque los tipos se están robando todo lo que pertenece a la provincia y ahora ellos quieren juzgarme a mí. La verdad me duele en el alma que la justicia no actúe como tiene que actuar", dijo Sala, y exigió que se investigue al exgobernador Gerardo Morales, a quien responsabiliza por el saqueo del litio, el petróleo y el cannabis de la provincia.
Sala cumple prisión domiciliaria desde 2023, luego de pasar casi siete años detenida por su supuesta participación en un acampe frente a la Casa de Gobierno de Jujuy. En agosto de 2025, cuando se cumplieron 3.500 días desde su detención, se organizó una caravana para pedir por su libertad.
En ese momento, Sala les transmitió a sus seguidores: "Me llena el corazón que cada uno de ustedes está en la villa, en el barrio dando un plato de comida. Vamos a recuperar todo, sobre todo las ganas de vivir. El argentinazo no se hizo con los dirigentes a la cabeza sino con el pueblo a la cabeza".
La situación de Milagro Sala, quien se ha convertido en un símbolo de la lucha por los derechos de los sectores populares, sigue generando preocupación y reclamos por su liberación. Su abogada asegura que el diagnóstico de su última hospitalización es reservado, lo que alimenta aún más las denuncias de hostigamiento judicial que la dirigente social ha realizado a lo largo de estos años.











