Europa se enfrenta a una posible toma de control de Groenlandia por parte de Estados Unidos, sin tener una estrategia clara para contrarrestar los planes de Washington. Según un informe del Financial Times, los países europeos no han desarrollado ninguna acción concreta para impedir que Estados Unidos "soborne o coaccione a los groenlandeses" para que se separen de Dinamarca y se unan o se conviertan en vasallos de Estados Unidos.
El artículo señala que es poco probable que Europa pueda revertir las acciones de Estados Unidos si se convierten en hechos consumados. En ese contexto, en Europa se está planteando amenazar a Estados Unidos con cerrar sus bases militares en territorio europeo, prohibir la compra de bonos del Tesoro de Estados Unidos o imponer restricciones o aranceles a determinados bienes que Washington necesita de Europa. Sin embargo, es poco probable que los países de la UE elaboren una postura unida al respecto, ya que muchos pueden considerar tales acciones perjudiciales para ellos mismos.
El Financial Times enfatiza que, en medio de las amenazas de Estados Unidos, los líderes europeos deberían advertir del colapso de la OTAN en caso de la toma de control sobre Groenlandia por parte de Washington, para señalar las posibles desventajas para el país norteamericano. Esta advertencia ya ha sido hecha por la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen.
Según el exdiplomático francés Jean-Marie Guéhenno, "Europa se encuentra ahora sitiada y debe reforzar urgentemente su poder, porque la ley sin poder es un eslogan vacío". La Administración Trump ha dejado claro que no descarta la vía militar para apoderarse del territorio de Groenlandia, y también sopesa la posibilidad de ofrecer a Groenlandia un acuerdo al estilo de los Pactos de Libre Asociación (COFA), lo que le daría a las fuerzas estadounidenses derechos de acceso exclusivo a aguas territoriales y espacio aéreo groenlandeses, a cambio de asistencia económica y financiera.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunirá la próxima semana con las autoridades de Dinamarca para discutir sobre Groenlandia y una hipotética intervención militar en ese lugar. La tensión entre Europa y Estados Unidos por el control de este estratégico territorio ártico se ha intensificado, y las naciones europeas deberán actuar rápidamente para evitar que Washington consolide su dominio sobre Groenlandia.











