El Decreto Supremo 5503 del Gobierno de Bolivia enfrenta un desafío más profundo que los detalles técnicos o jurídicos, según un análisis del economista Gonzalo Chávez. El experto señala que salir del modelo populista no es solo un trámite administrativo, sino que requiere un nuevo pacto político y social que permita sostener el ajuste y repartir los costos.
Chávez explica que el populismo en Bolivia se sostuvo durante más de 20 años gracias a la bonanza de las exportaciones de gas y minerales, que permitieron al Estado convertirse en el gran distribuidor de rentas y prebendas. Sin embargo, cuando esa renta se agotó, el modelo entró en crisis.
El economista advierte que intentar desmontar este sistema con un simple decreto es "ingenuo" y puede ser "una receta para el fracaso". Señala que se necesita un acuerdo político amplio, que involucre a los diferentes sectores afectados, y una narrativa honesta sobre los costos del ajuste y las perspectivas de futuro.
"El desafío no es solo cómo desmontar el populismo, sino con quiénes y bajo qué pacto hacerlo", afirma Chávez. Según el experto, la salida exitosa de este modelo requiere generar un nuevo bloque de poder que sustente las reformas, algo que el actual gobierno aún no ha logrado.
El economista recuerda la experiencia del Decreto 21060 en la década de 1980, que logró implementar un ajuste estructural gracias a un pacto político explícito, el Pacto por la Democracia. Chávez considera que algo similar se necesita hoy para que cualquier intento de desmantelar el populismo tenga éxito.



/https://i.s3.glbimg.com/v1/AUTH_59edd422c0c84a879bd37670ae4f538a/internal_photos/bs/2026/Q/8/m8x6NOTa6z917EXO1vJQ/destaque.jpg)








