A pesar de la reducción en comparación con años anteriores, las deportaciones de niñas, niños y adolescentes mexicanos continúan siendo un grave problema bajo las políticas antiinmigrantes impulsadas por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.
Según datos del Instituto Nacional de Migración (INM) de México, entre enero y noviembre de 2025 se registraron 7,463 casos de menores deportados a territorio mexicano, de los cuales más del 68% no viajaban acompañados. Estas cifras, si bien representan una disminución del 75.38% respecto a todo el año 2024, siguen reflejando la dura realidad que enfrentan los migrantes menores de edad.
Del total de menores deportados en 2025, 5,057 tenían entre 12 y 17 años y fueron devueltos sin compañía, mientras que 854 viajaban acompañados. En cuanto a los niños de hasta 11 años, 1,367 fueron deportados de forma acompañada, es decir, con tutores, y 60 menores no contaron con ese acompañamiento.
Las deportaciones se realizan bajo los Procedimientos de Repatriación al Interior de México (PRIM), como parte de los acuerdos entre México y Estados Unidos para "salvaguardar la integridad física y seguridad de los migrantes". Sin embargo, el gobierno mexicano ha criticado duramente la política migratoria de Trump, calificándola de criminalizar la migración y vulnerar los derechos humanos, especialmente de la población infantil y adolescente.
Por entidad federativa, Tamaulipas encabezó la lista con 2,388 eventos de devolución, seguida de Chihuahua con 1,417, Baja California con 1,146 y Sonora con 1,080 menores repatriados. Otros estados con cifras relevantes fueron Coahuila, Chiapas, Tabasco y el Estado de México.
Estos datos reflejan la compleja situación que enfrentan los menores migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos, donde sus derechos y su integridad siguen siendo vulnerados a pesar de los esfuerzos por regular los procesos de deportación. Organizaciones de derechos humanos han exigido al gobierno estadounidense un trato más humano y respetuoso hacia esta población en situación de alta vulnerabilidad.










