La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, se plantea disolver el Parlamento y convocar elecciones este mismo mes de enero, según informan medios japoneses como la agencia de noticias Kyodo y el periódico Yomiuri Shimbun.
Según Kyodo, que cita a fuentes cercanas a las conversaciones, la disolución podría ocurrir al inicio de la sesión ordinaria de la Dieta (el Parlamento japonés), que comenzará el 23 de enero. Si se disuelve el Parlamento, la campaña para las elecciones generales podría comenzar tan pronto como el 27 de enero o el 3 de febrero, con vistas a votar el 8 o el 15 de febrero, dependiendo de cuándo empiece la campaña.
El periódico Yomiuri Shimbun afirma que Takaichi se ha visto motivada a disolver la Dieta por los altos índices de aprobación de los que disfruta su Gobierno desde que accedió al poder en octubre del año pasado, tras la dimisión de su predecesor, Shigeru Ishiba, al frente del Ejecutivo y del partido gobernante japonés.
Debido a una serie de malos resultados electorales, el Partido Liberal Democrático (PLD) de Takaichi y sus socios ostentan una estrechísima mayoría de un escaño en la Cámara Baja (la más importante de las dos que conforman la Dieta), y están en minoría en la Cámara Alta.
Hasta el momento, Takaichi siempre ha rechazado en público la posibilidad de convocar elecciones anticipadas, destacando en contra la importancia de aprobar medidas para hacer frente a los efectos de la persistente inflación y el estancamiento de los salarios en los hogares del país.
Sin embargo, parece que la primera ministra ha cambiado de opinión y ahora considera que es el momento adecuado para disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas, aprovechando el alto nivel de aprobación de su Gobierno. Esta decisión podría tener un impacto significativo en la política japonesa en los próximos meses.











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