La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha generado un impacto geopolítico sin precedentes en América Latina. Este hecho histórico ha provocado una fuerte reacción en los mercados financieros, con una significativa devaluación del bolívar, la moneda oficial de Venezuela.
Según el Banco Central de Venezuela, el tipo de cambio actual del bolívar frente al dólar estadounidense se ubica en 330,37 bolívares por cada dólar. Esta cotización refleja la continua caída del valor de la moneda venezolana, lo que afecta a las operaciones comerciales, financieras y cambiarias dentro y fuera del país.
En el mercado peruano, la referencia del bolívar frente al sol peruano es de aproximadamente 98,18 bolívares por cada sol. Estas fluctuaciones en el tipo de cambio se deben al impacto de la intervención de Estados Unidos y la supuesta caída de Nicolás Maduro.
El petróleo, que ha sido el principal recurso natural y motor de la economía venezolana durante décadas, ha sido un factor clave en esta crisis geopolítica. La Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores reservas probadas de crudo del mundo, se ha visto envuelta en una compleja red de desafíos, como la falta de inversión, la mala gestión interna y la corrupción sistemática, lo que ha debilitado la capacidad de Venezuela para aprovechar su riqueza petrolera.
Tras la captura de Maduro, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que Estados Unidos supervisará las ventas del petróleo venezolano y recibirá entre 30 y 50 millones de barriles de crudo que se venderán en los mercados internacionales bajo control estadounidense. Además, el plan contempla atraer inversiones de grandes compañías petroleras para reactivar la industria energética venezolana y garantizar una fuente de energía estratégica para Estados Unidos, al mismo tiempo que busca contrarrestar la influencia de China y Rusia en la región.
Esta crisis geopolítica y financiera en Venezuela ha puesto de manifiesto la importancia de los recursos naturales, especialmente el petróleo, en la dinámica del poder y la política global. La captura de Nicolás Maduro ha marcado un hito en la historia reciente de América Latina y ha generado una profunda incertidumbre sobre el futuro de Venezuela y la región.











