El Gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, ha reafirmado que en el país "manda el pueblo" y que el presidente Nicolás Maduro sigue siendo el mandatario legítimo, a pesar de su reciente captura por fuerzas estadounidenses. Rodríguez condenó enérgicamente la "agresión criminal" de Estados Unidos y aseguró que no descansarán hasta tener de vuelta a Maduro y a su esposa, la diputada Cilia Flores, quienes enfrentan cargos por narcotráfico y corrupción en Nueva York.
La mandataria interina advirtió que el Gobierno de Maduro sigue al frente del país y que no hay "niveles de incertidumbre" sobre quién gobierna Venezuela. Además, reiteró que el "poder popular" y el "Gobierno constitucional" del presidente Maduro son quienes mandan en el país.
Por otra parte, cientos de simpatizantes chavistas se movilizaron este sábado en Caracas y en varias regiones de Venezuela para exigir a Estados Unidos la liberación y el regreso de Maduro y Flores. La alcaldesa del municipio Libertador de Caracas, Carmen Meléndez, pidió actuar "estratégicamente" para preservar la vida de Maduro y Flores y lograr su pronto retorno a Venezuela.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había advertido que tenía preparado un segundo ataque si el Gobierno de Rodríguez no se "portaba bien", pero luego canceló esa opción después de que Caracas anunciara la liberación de presos políticos. Trump también consideró que el Gobierno interino venezolano parece "ser un aliado" de Washington y que probablemente "seguirá siéndolo".
Ante esta situación, Venezuela anunció el inicio de un "proceso exploratorio de carácter diplomático" con Estados Unidos, orientado al "restablecimiento de las misiones diplomáticas", y confirmó la llegada de una delegación de funcionarios del Departamento de Estado estadounidense al país, al tiempo que informó de que Caracas enviará una delegación a Washington.












