Caracas, Venezuela - Por segunda noche consecutiva, familiares de presos políticos en Venezuela se mantienen en vigilia pacífica a las afueras de El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), para presionar por la excarcelación masiva prometida por el presidente de facto de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el pasado jueves 8 de enero.
Rodríguez había anunciado la liberación de un "número importante" de personas detenidas, tanto venezolanas como extranjeras, como un "gesto unilateral" de paz y convivencia. Sin embargo, las liberaciones se han producido a cuentagotas, generando frustración y angustia entre los allegados.
Según reportes de organizaciones como el Foro Penal y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), hasta la noche del viernes 9 y la madrugada del sábado 10 de enero, solo se habían confirmado entre 9 y 22 excarcelaciones, incluyendo algunos ciudadanos españoles y opositores como Enrique Márquez y Biagio Pilieri. Esta cifra representa menos del 1-2% del total estimado de más de 800 presos políticos en el país.
En las inmediaciones de El Helicoide, activistas como Diego Casanova han denunciado "más de 24 horas de angustia, dolor, temor y sufrimiento", insistiendo en que la exigencia es clara: Que sean todos. Los familiares sostienen carteles con nombres de presos y consignas que enfatizan que liberarlos no es un favor, sino una obligación del régimen que los encarceló arbitrariamente.
La vigilia, que se extendió durante la noche del viernes 9 y continuó en la madrugada del sábado 10, forma parte de acciones similares en otros centros penitenciarios donde también hay concentraciones de familiares esperando noticias.
El anuncio de Rodríguez generó expectativas iniciales, pero la falta de una lista oficial con nombres, fechas y condiciones, sumada al ritmo lento de las liberaciones, ha sido calificada por opositores y defensores de derechos humanos como un proceso opaco y limitado.











