Según la astróloga, mística y guía espiritual Yoeslina Javier Ramírez, no todas las personas celebran la llegada del Año Nuevo el 31 de diciembre, ya que esta fecha depende de las creencias, culturas y religiones que cada individuo practique.
Ramírez explicó que, en su caso particular, el año no inicia en enero, sino en septiembre, debido a que celebra el Año Nuevo Hebreo, el cual comienza durante la temporada de Tishrei, un período de gran importancia dentro de esa tradición, que marca un nuevo ciclo espiritual y energético.
"El nuevo año para mí inició hace meses en septiembre, para temporada de Tishrei, así se llama en hebreo los signos astrológicos", comentó la astróloga durante su participación en el programa "Encuentro de Sábado" de El Nuevo Diario TV.
De acuerdo con la experta, mientras que en el calendario gregoriano se acaba de iniciar el 2026, en el calendario hebreo se transita actualmente el año 5786. Esto se debe a que los sistemas de medición del tiempo responden a tradiciones históricas y espirituales específicas.
Ramírez también explicó que una situación similar ocurre con la astrología occidental, ya que el año astrológico no inicia necesariamente el 1 de enero, sino que comienza con el mes de nacimiento de cada persona.
"La forma en que se recibe el Año Nuevo no es universal ni única, sino que está vinculada a la espiritualidad, la tradición cultural y la visión del tiempo que cada persona adopta en su vida", afirmó la astróloga.
No obstante, Ramírez destacó que, independientemente de la fecha en que se celebre el Año Nuevo, las personas suelen trazarse metas y propósitos. Sin embargo, enfatizó en la importancia de trabajarlos de manera gradual para evitar las frustraciones.
En resumen, la astróloga Yoeslina Javier Ramírez reveló que el Año Nuevo no es una fecha universal, sino que depende de las creencias, culturas y religiones de cada individuo. Mientras que para algunos es el 31 de diciembre, para otros puede ser en septiembre, como en el caso del Año Nuevo Hebreo.










