El obispo emérito de Palmira, Édgar de Jesús García Gil, reflexiona sobre la solemnidad del Bautismo de Jesús, que marca el final del tiempo de Navidad en la Iglesia católica. En su mensaje, el prelado destaca que Jesús, al bautizarse en el Jordán, se solidarizó con todos los pecadores para demostrar su obediencia al Padre y su unión con el Espíritu Santo.
"Esta escena es también la presentación oficial del Padre Dios de su Hijo Jesús como Cristo, el Ungido, el Salvador", afirma el obispo. Además, recuerda las palabras del papa Francisco en su encíclica "Fratelli tutti", donde invita a un amor que va más allá de las barreras geográficas y espaciales.
"Allí declara feliz a quien ame al otro 'tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él'", cita el prelado. Con estas palabras, el papa expresa la esencia de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de su lugar de origen o residencia.
En este contexto, el obispo emérito de Palmira concluye que "Jesús ha venido para toda la humanidad", enfatizando el mensaje universal del Salvador. Su texto fue publicado en el diario El País, como parte de los mensajes de los arzobispos y obispos auxiliares de Cali para los lectores.
Más allá de la noticia del bautismo de Jesús, el artículo también aborda otros temas de interés, como el pronóstico del alcoholismo, el salario mínimo y el estilo Trump en las elecciones colombianas. Sin embargo, el eje central del texto es la reflexión del obispo sobre la llegada de Jesús a toda la humanidad, un mensaje de unidad y fraternidad que resuena en el contexto actual.












