La leyenda del deporte cubano, Javier Sotomayor, fue homenajeado por la Agencia Latinoamericana Prensa Latina en una emotiva gala celebrada en el Hotel Nacional de La Habana. Conocido como el "Príncipe de las Alturas", Sotomayor construyó una trayectoria deslumbrante en el salto de altura, convirtiéndose en uno de los atletas más destacados de la historia de Cuba.
La llegada de Sotomayor al evento acaparó todas las miradas y emociones. Acompañado por otros campeones del deporte cubano, su presencia iluminó la Gala de la 61 Edición de la Encuesta Deportiva Latinoamericana. Consciente de su papel protagónico, Sotomayor no perdió la oportunidad de saludar y abrazar a glorias del ayer y referentes del presente, como Enrique Figuerola, Silvio Leonard, Juan Carlos Domecq, José Francisco Reinoso y Rodolfo Puente.
En un ambiente cálido y lleno de admiración, Sotomayor intercambió con el público, brindó declaraciones a la prensa y evocó a sus amigos. Su grandeza se conjugó con la humildad, confirmando que es un gran ser humano más allá de sus logros deportivos.
Como homenaje especial, Prensa Latina regaló a los asistentes imágenes y videos que recorrieron la impresionante carrera de Sotomayor, uno de los atletas más emblemáticos del deporte cubano. Su trayectoria está marcada por más de tres décadas como recordista mundial del salto de altura, con un registro de 2.45 metros, una hazaña que va más allá de una simple marca.
A este logro se suman el oro olímpico de Barcelona 1992, la plata de Sídney 2000, los títulos mundiales (dos al aire libre y cuatro bajo techo) y las coronas panamericanas, que lo convirtieron en una leyenda viviente. Incontables son las anécdotas y hazañas compartidas por los corresponsales de Prensa Latina junto al llamado "Príncipe de las Alturas".
Sotomayor fue reconocido por primera vez en la Encuesta Deportiva Latinoamericana en 1988, y repitió este honor en 1989, 1992, 1993 y 1994, consolidando su legado como uno de los atletas más admirados de la región.
Entre los testigos privilegiados de su historia se encuentra Alejandro Gómez, vicepresidente de Información de Prensa Latina, quien rememoró el primer premio del saltador cubano en el sondeo latinoamericano y una gira por Colombia.
La admiración y el afecto que Sotomayor despierta se hicieron evidentes durante el homenaje, cuando uno de sus amigos no dudó en acompañarlo y resumir el sentir común con palabras sinceras: "¡Claro, ese es mi hermano!".
Además, el destacado pintor cubano Michel Mirabal entregó una de sus obras como símbolo de admiración, y desde Europa, el brillante exponente de la décima cubana Alexis Díaz-Pimienta, envió un regalo especial en forma de versos improvisados.
"El tigre de Limonar es un ser humano extraordinario y un saltador irrepetible, pero su mayor triunfo no está en el récord que ostenta", dijo el poeta en rima sentida, resaltando que el legado de Sotomayor va más allá de los récords y las medallas, habitando en su altura moral, su ejemplo y su inspiración.
Cuba tiene su príncipe, es de altura y lleva por nombre Javier Sotomayor, una leyenda viva del deporte cubano.


