Tras la detención del expresidente venezolano Nicolás Maduro por parte de las fuerzas estadounidenses, el presidente Donald Trump celebró este sábado los avances en la liberación de presos políticos en Venezuela.
El mandatario estadounidense destacó el rol de su país en el proceso y dejó un mensaje a los excarcelados: "Espero que nunca se olviden". Hasta el momento, se han liberado 16 presos, aunque aún quedan más de 800 detenidos.
La captura de Maduro, quien enfrenta cargos por narcotráfico en una corte de Nueva York, ha generado una compleja situación política y social en Venezuela. Si bien se han iniciado algunas excarcelaciones, la oposición cuestiona que el ritmo sea demasiado lento.
"No se ha alcanzado ni siquiera el 1% de las excarcelaciones anunciadas. Mientras tanto, las familias siguen esperando sin información clara, sin listas, sin certezas", criticó Edmundo González Urrutia, autoproclamado presidente electo de Venezuela.
Tras la detención de Maduro, el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez ha continuado con la misma línea represiva del régimen anterior. Diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado la persistencia de arrestos y la presencia de grupos paramilitares en las calles.
En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores de España, José Manuel Albares, afirmó que "el futuro de Venezuela lo tienen que decidir los venezolanos" y no puede venir impuesto "desde fuera". Albares se ofreció a tender puentes entre el gobierno y la oposición para lograr una solución pacífica y democrática.
Por su parte, Rusia, aliado clave de Venezuela, condenó el "embargo petrolero ilegal" impuesto por Estados Unidos, calificándolo como una violación del derecho internacional que pone en riesgo la vida y el bienestar de millones de ciudadanos.
La situación en Venezuela sigue siendo sumamente compleja y volátil, con la liberación de presos políticos avanzando a cuentagotas y la incertidumbre sobre el futuro del país. Mientras tanto, las tensiones entre Washington y Caracas continúan, con la disputa por el control de los recursos y el destino de la nación caribeña como telón de fondo.











