Desde las montañas de Mérida, Venezuela, se eleva un clamor por la libertad de los presos políticos que permanecen privados de su libertad en la región. El periodista Carlos Briceño, en una conmovedora reflexión, hace un llamado a la justicia y la humanidad para que estos ciudadanos puedan regresar a sus hogares y reencontrarse con sus familias.
En su texto, Briceño describe a los detenidos como médicos, profesores, empresarios y líderes comunitarios que, en algún momento, fueron encarcelados. "Hoy, médicos que sanaron vidas, profesores que iluminaron mentes, empresarios que impulsaron sueños y líderes que tejieron comunidad, permanecen privados de su libertad", escribe.
Para el periodista, la libertad es más que un derecho, es "el aire de la dignidad humana, el abrazo de los hijos, el espacio donde florece la esperanza". Cada día que pasan tras las rejas, agrega, no solo es una pérdida para ellos, sino también "una herida para nuestra sociedad".
Con un tono de anhelo y firmeza, Briceño pide que se revise cada caso y que prevalezca "la humanidad y el derecho a regresar a casa". Subraya que la ley no debe ser "fría", sino un "puente de regreso a la familia, al trabajo, a la vida".
Las montañas de Mérida, conocidas por su belleza natural y su riqueza cultural, se han convertido en el escenario de esta lucha por la libertad. Briceño hace un llamado a la unidad, afirmando que "su libertad es también la nuestra".
Este conmovedor relato refleja la situación de los presos políticos en Venezuela, una problemática que ha sido ampliamente denunciada por organizaciones de derechos humanos y la comunidad internacional. El caso de Mérida pone de manifiesto la urgente necesidad de que se respeten los derechos y la dignidad de todos los ciudadanos, independientemente de sus posturas políticas.











