David Bowie, uno de los músicos más influyentes y carismáticos de la historia del rock, falleció hace 10 años a los 69 años de edad, dejando un legado musical que marcó varias generaciones.
El 10 de enero de 2016, el mundo de la música se vio conmocionado por la noticia del fallecimiento del artista británico, quien había mantenido en secreto su batalla contra un cáncer de hígado que padecía desde hacía meses. Su partida se produjo tan solo dos días después del lanzamiento de su último álbum de estudio, "Blackstar", que coincidió con su cumpleaños.
Bowie, conocido por su constante reinvención y su capacidad para crear personajes icónicos como Ziggy Stardust, Aladdin Sane o el Duque Blanco, fue una figura clave en la evolución del rock y la música pop desde la década de 1960 hasta su muerte. Sus éxitos como "Starman", "Space Oddity", "Heroes" o "Let's Dance" lo convirtieron en uno de los artistas más influyentes y respetados de su época.
Más allá de su música, Bowie también destacó por su versatilidad y su capacidad para abarcar diferentes ámbitos artísticos, incursionando en el cine, la actuación y la moda. Su estilo andrógino y su constante experimentación con la imagen y la identidad lo convirtieron en un ícono de la cultura pop y una figura inspiradora para generaciones de artistas.
A pesar de su fallecimiento, la obra y la influencia de David Bowie siguen vigentes en la música y la cultura contemporánea. Sus seguidores y admiradores lo recuerdan como una leyenda que supo dejar una huella imborrable en la historia de la música.











