La Semana del Chilcano, celebrada cada año en la tercera semana de enero, es una fiesta que rinde homenaje a uno de los cócteles más emblemáticos del Perú: el chilcano de pisco. Este sencillo pero delicioso trago, preparado tradicionalmente con pisco, jugo de limón, ginger ale y amargo de angostura, es una bebida profundamente arraigada en la cultura popular peruana.
Durante esta semana, bares, restaurantes, hoteles y marcas de pisco en todo el país organizan una variedad de actividades para celebrar y promover el consumo responsable de este icónico cóctel. Desde rutas temáticas, promociones especiales, catas, talleres y concursos, la Semana del Chilcano busca no solo dinamizar el sector gastronómico, sino también poner en valor el pisco peruano y fomentar la creatividad en la coctelería.
El origen del chilcano se remonta a la década de 1930, cuando la bebida circulaba entre familias de inmigrantes italianos como una preparación hecha con grappa y ginger ale, conocida como Buongiorno. Con el tiempo, esta mezcla encontró en el pisco peruano su identidad definitiva, convirtiéndose en un trago doméstico, sencillo y refrescante, habitual en almuerzos caseros y tardes soleadas.
Más allá de la barra, la Semana del Chilcano funciona como una plataforma cultural que conecta historia, identidad y tradición, reafirmando al chilcano como una de las expresiones más accesibles y representativas del pisco en la mesa peruana. Desde el Museo del Pisco hasta reconocidos bares y restaurantes, la celebración ofrece una amplia gama de opciones para disfrutar de este emblemático cóctel.
En el Museo del Pisco, por ejemplo, se celebra el "Mes del Chilcano" con promociones especiales, degustaciones y eventos para festejar este ícono de la coctelería peruana. Por su parte, República del Pisco, Bar Inglés del Country Club, 500 Grados y Típica Café Barra, entre otros, se han sumado a la celebración con propuestas creativas y variadas.
La Semana del Chilcano es, en definitiva, una oportunidad para redescubrir y apreciar la riqueza cultural y gastronómica del pisco peruano, a través de uno de sus cócteles más emblemáticos y queridos. Una fiesta que invita a saborear la tradición, la identidad y la versatilidad de este espíritu nacional.










